Según valdeandemagico, la pirámide de Keops medía la estabilidad magnética del planeta tierra (además de temperatura, vientos, movimientos sismicos...)y mandaba dichos datos al espacio. La camara del Rey, era el amplificador fractal, cuya señal portadora (1.42 Ghz) salía por los conductos de ventilación. Todas las medidas de canalizaciones, cámaras y demás están relacionadas con las ondas electromagnéticas que por ahí viajaban.

lunes, marzo 29, 2010

¿Nos vamos acercando a los conocimientos de nuestros antepasados?

Cuando uno lee las últimas noticias que pasan por el mundo, y tiene la mente abierta para creer en un universo habitable, acaba con la sensación de que nos vamos acercardo a los conocimientos que tenían nuestros antepasados. Esos abuelos nuestros, de hace más de 10.000 años que se acercaron a la tierra para crearnos a imagen y semejanza de ellos. Esos antepasados que tenían el craneo mucho más grande que nosotros, y que eran capaces de leer los pensamientos con el Ankh.
La teoría de valdeandemagico sobre el Ankh es que era una antena captadora de campos magnéticos. Pues bien, la noticia que acabamos de leer dice:
Un nuevo sistema permite controlar el móvil con el cerebro:El sistema, que ha sido creado por los investigadores de juegos para móviles Paul Coulton y Will Bamford, del InfoLab21, de dicha universidad, combina controles normales y unos auriculares que registran las ondas de actividad cerebral, para producir el movimiento de un cursor en pantalla.
Cómo funciona
Por otro lado, el teléfono está equipado con un acelerómetro (instrumento destinado a medir aceleraciones) que detecta las ondas electromagnéticas del cerebro del jugador.
Dicho acelerómetro es capaz de registrar ondas cerebrales alpha, que son oscilaciones electromagnéticas que surgen de la actividad eléctrica sincrónica y coherente de las células cerebrales de la zona del tálamo, y que están asociadas a estados meditativos; y también ondas beta, relacionadas con un estado de atención.
A partir de la detección de estas ondas, el usuario puede controlar una serie de opciones o “entradas mentales” que forman parte del juego desarrollado.
Así, si los jugadores quieren atravesar dichas entradas, sólo tienen que pensar literalmente en ellas. Aprendiendo a adoptar los estados mentales necesarios durante el juego, se puede controlar éste. Sólo es cuestión de práctica.


Ya no solo sabemos que el cerebro emite señales, sino que las vamos a usar para de momento jugar. Pero y captar las señales, ¿cómo lo hacían? Pues aquí también cabe destacar otra noticia sobre el porqué han prohibido aumentar la potencia de las señales de radiofrecuencia de las estaciones base: Los criptocromos son pigmentos fotorreceptores que se encuentran al parecer en el núcleo de las células de las personas, animales, plantas y algunos microorganismos, con multitud de funciones. Éstos son esenciales en la orientación a través del campo magnético terrestre, en la reparación del ADN dañado, en los ritmos circadianos (el "reloj biológico") de plantas, animales y humanos, y en la regulación del sistema inmunológico.
Por lo visto, las funciones de estos pigmentos se ven seriamente afectadas por un amplio abanico de radiofrecuencias, entre ellas la de las antenas de telefonía móvil y otros sistemas inalámbricos. En la publicación de referencia Nature, el estudio de Ritz et al. (
Nature Vol. 429, mayo 2004) ya informaba del descubrimiento de los efectos de las radiaciones de las radiofrecuencias sobre los criptocromos en la navegación de los animales.

Asimismo, también afecta a sus funciones del ritmo circadiano y a la regulación del sistema inmunológico. Esto es similar a lo comentado con la glándula pineal y la melatonina. La presencia de las radiaciones se percibe como una iluminación permanente, interrumpiendo el proceso nocturno del descanso, en donde el sistema inmunitario trabaja para reparar el esfuerzo realizado durante el día. De ahí que mucha gente que vive cerca de estaciones base de telefonía móvil (EBTM) se quejan de que se levantan cansados, que duermen mal, etc. Es por ello que hay que evitar que por las noches estemos expuestos a las radiaciones de las EBTM o bien de los puntos WiFi (se pueden desconectar).
Resumiendo, las radiaciones de los sistemas inalámbricos de comunicación afectan a los criptocromos. Esto produce alteraciones en los sistemas de orientación de los animales, afecta al sistema inmunológico, al "reloj biológico" e incluso a las plantas.