Según valdeandemagico, la pirámide de Keops medía la estabilidad magnética del planeta tierra (además de temperatura, vientos, movimientos sismicos...)y mandaba dichos datos al espacio. La camara del Rey, era el amplificador fractal, cuya señal portadora (1.42 Ghz) salía por los conductos de ventilación. Todas las medidas de canalizaciones, cámaras y demás están relacionadas con las ondas electromagnéticas que por ahí viajaban.

jueves, mayo 05, 2011

Y nuestro cuerpo, como todo, también es un fractal

Para Valdeandemagico, el gran objetivo es encontrar el como modificar la materia desde la energía. Ya que en principio la matería simplemente son osciladores armónicos, luego cualquier pequeño cambio en esta, debería de afectar a la materia.

Cómo ya sabéis, Valdeandemagico piensa que todo son agujeros negros que interactúan entre si, creando puntos de resonancia, los cuales a base de fractales, producen algo. En este caso, vamos a ver como nuestro cuerpo es un completo fractal.
Recordemos que esto es importante a la hora de hablar del como nos crearon por manipulación genética, o del hecho de que con una sola muestra del campo magnética de la tierra en la cámara subterranea de Keops, se podría obtener la información de toda la tierra.

EN EL curso de biología del bachillerato se estudia el cerebro humano, y una característica que de inmediato se percibe es que su forma no es lisa sino extremadamente convolucionada, con muchos pliegues y arrugas. ¿Por qué el cerebro tiene esta forma tan rara?

El volumen cerebral de los mamíferos presenta gran variación, entre 0.3 mililitros (ml) y 3 000 ml. La corteza cerebral de los animales grandes está muy convolucionada, sin importar su posición en la escala de la evolución. Resulta que la proporción de materia blanca respecto a la materia gris es casi la misma en todos los mamíferos. A fin de mantener esta proporción, el material de un cerebro grande necesariamente tiene que estar acomodado en pliegues, de otra manera no cabría en el cráneo.

Del examen microscópico del cerebro se observa que, a medida que aumenta la amplificación, se va encontrando más y más detalles, y las estructuras más chicas se parecen a las más grandes. O, en otras palabras, se produce la similitud al cambiar de escala. El cerebro tiene estructura fractal. La dimensión fractal de la superficie del cerebro es mayor que 2, lo que implica que esta superficie necesita más espacio para llenarse; no es suficiente con la dimensión igual a 2.

La característica de los fractales, como la similitud, se encuentra en distintos sistemas y órganos anatómicos, por ejemplo en la red vascular, las arterias, las redes neurales, los ductos pancreáticos, la placenta, los bronquios, etc. Como ejemplo mencionaremos que las arterias humanas tienen una dimensión fractal de 2.7 y en el sistema digestivo el tejido presenta ondulaciones dentro de ondulaciones, a lo largo de muchas escalas.

Los vasos sanguíneos que van desde la aorta hasta los capilares se ramifican y dividen. Cada división se vuelve a ramificar y dividir. Esto continúa hasta que los conductos se vuelven tan angostos que las células de la sangre sólo pueden circular, por decirlo así, en fila, una después de la otra. La estructura de este sistema tiene carácter fractal. Por necesidades fisiológicas, los vasos sanguíneos tienen que apretar y comprimir una línea extremadamente larga y hacerla caber en un área muy pequeña; a su vez el sistema circulatorio debe comprimir una superficie de área muy grande en un volumen limitado. La sangre es un bien precioso para el cuerpo y el cuerpo no puede "gastar" mucho en espacio. La única forma en que la sangre puede circular de tal forma que ninguna célula esté separada de un vaso sanguíneo más allá de tres o cuatro células, es que el sistema tenga estructura fractal. Esto significa que el cuerpo tuvo que desarrollarse de tal forma que una línea, una vena por ejemplo, pueda cubrir casi completamente una superficie. La única forma en que esto puede ocurrir es mediante una estructura fractal. Habrá que mencionar que, aunque los vasos sanguíneos barren y casi cubren una superficie relativamente grande no ocupan, con todo y la sangre, más de 5% del cuerpo. Esta forma eficiente de estructurarse se debe a la evolución biológica.

La estructura fractal tan exquisita que se forma en el cuerpo de las venas y de las arterias no es única. El cuerpo tiene muchos otros sistemas así de eficientes, que se deben a la evolución. Los pulmones deben empacar la máxima área posible dentro del mínimo volumen. Hay que mencionar que la capacidad de cualquier ser vivo de absorber oxígeno depende del área de la superficie de sus pulmones; mientras mayor sea esta area, mayor será la capacidad de absorción. En el ser humano los pulmones ocupan un área de alrededor ¡ 100 m²! (equivalente al área de un cuadrado de 10 m de lado) y éstos ocupan un volumen corporal relativamente pequeño.

La idea de los fractales ha empezado a tener una incidencia muy importante en el estudio de la anatomía. De hecho, la forma en que tradicionalmente se clasificaban diferentes partes del cuerpo, a pesar de su mucha utilidad, no explica completamente lo que ocurría. Fue hasta que se empezó a usar la idea de los fractales, o sea de estructuras que presentan similitud a muchas escalas, que se pudo entender mejor cómo estaban diseñadas. La descripción fractal pudo explicar las observaciones experimentales. De esta manera se descubrió que el sistema urinario es fractal, el ducto biliar en el hígado es fractal y la red de fibras del corazón que conduce los impulsos eléctricos a los músculos que se contraen también es fractal. Con esta red, que los cardiólogos denominan red de His-Purkinje, se desarrolló una importante línea de investigación. Como se vio en el capítulo XVII, el espectro de frecuencias del corazón presenta, en ciertas condiciones, un comportamiento caótico, que sigue leyes fractales. La única forma de explicar este comportamiento fue suponer que la red de His-Purkinje tiene una estructura fractal: un laberinto que se ramifica de tal forma que es autosimilar a escalas cada vez más y más pequeñas.

¿Cómo pudo la naturaleza desarrollar una estructura tan complicada? Mandelbrot ha mencionado que si sólo pensamos dentro del contexto de la geometría de Euclides que se nos enseña en la escuela (véase el capítulo II), entonces efectivamente las estructuras anatómicas son complicadas. Pero como fractales es posible describiras de manera extremadamente sencilla, con muy poca información. Recordemos, por ejemplo, que las instrucciones para construir la curva de Koch (véase el capítulo V), que es un fractal, son unas cuantas y además sencillas. Se ha descubierto que las instrucciones para la formación de cada uno de los órganos y de los sistemas de nuestro cuerpo están codificadas en la molécula del ácido desoxirribonucleico (ADN), donde se encuentra toda la información genética de los seres vivos. Si en esta molécula se encontrara la información específica de cada una de las ramificaciones, entonces además de ser una forma muy poco eficiente, la información de todas las estructuras no cabría en la molécula como la conocemos. Una forma más eficiente sería tener codificada sólo la instrucción que se debe iterar para formar un órgano como el pulmón, por ejemplo. Recuérdese que una manera de producir un fractal es dando una instrucción que se debe repetir o iterar un número muy grande de veces. De esta forma sencilla se puede entender cómo el ADN contiene la información que produce sistemas y órganos fractales. Esta forma eficiente de guardar información se ha obtenido a través del proceso de evolución.

La esclerosis múltiple es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que no tiene cura y cuyas causas exactas son desconocidas. Cuando aparecen los primeros síntomas de esta enfermedad, una de las pruebas que se realizan es una resonancia magnética, para averiguar si el cerebro sufre las lesiones propias de este mal. Cuando la enfermedad está en sus inicios, es muy posible que aún no aparezcan lesiones o que se encuentren por debajo de límite resolución de la resonancia; en estos casos, el cerebro de una persona enferma se dice que es “aparentemente normal” al presentar las mismas características en la imagen que el de una persona sana. Pero un grupo de científicos jiennenses ha aplicado el análisis de la dimensión fractal al cerebro y ha demostrado que las medidas del cerebro de una persona enferma, reflejadas a través de este parámetro, no son las mismas que las de una persona que no lo está.

Frente a la dimensión euclidea (0 para un punto; 1 para una línea; 2 para un plano; y 3 para un volumen), la dimensión fractal es un parámetro que permite obtener dimensiones comprendidas entre 1 y 2 (dimensión fractal 2D), y 2 y 3 (dimensión fractal 3D). La dimensión fractal es la dimensión de lo irregular, y ya desde hace unos años se viene aplicando a diferentes estructuras biológicas, pero la aplicación al cerebro era muy escasa. Por primera vez, este grupo compuesto por biólogos, ingenieros informáticos, matemáticos, neurólogos, neurocirujanos, psicólogos y estadísticos realizan este tipo de mediciones en resonancias magnéticas de cerebros en 3D para intentar resolver problemas clínicos.

Lo que el ojo no ve

Este grupo está desarrollando un software que permite medir la dimensión fractal tridimensional del cerebro. “Es una herramienta de uso clínico para tratar de predecir si personas con los síntomas de esclerosis múltiple inicial, y con un cerebro aparentemente normal, pueden o no tener la enfermedad. Podría ser una herramienta de una gran utilidad en el diagnóstico precoz de las enfermedades derivadas de alteraciones en el cerebro”, comenta el investigador principal.

Con las pruebas que se realizan en la actualidad se puede medir el volumen, el tamaño, o las circunvoluciones del cerebro, pero era difícil medir la complejidad del mismo, algo que puede hacerse con la dimensión fractal. Los científicos jiennenses están empleando diferentes algoritmos computacionales de análisis de imagen y aplicando la teoría de fractales tanto en imágenes de resonancia magnética nuclear de individuos normales como en personas con determinadas enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis múltiple. “Cuando se aplica el estudio de la dimensión fractal en el cerebro, somos capaces de detectar en las estructuras cerebrales alteraciones que no se observan ni se detectan con ningún otro método hasta ahora conocido. Con esta nueva técnica se pueden detectar cambios que el ojo no ve”, explica el profesor Esteban Ruiz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una pena que diga que la esclerosis múltiple es una enfermedad que "no tiene cura". Yo la padezco desde hace ocho años y, si no fuera porque creo que le autocuración es posible, seguiría sentado en el sofá autocompadeciéndome. Gracias al esfuerzo diario, la meditación, la actitud positiva, etc, he logrado empezar a andar sin bastón y todos ello en poco más de un mes. Por favor, una próxima vez no diga que algo es imposible. Suyo, Andrés.

Anónimo dijo...

la autocuracion no es posible