Según valdeandemagico, la pirámide de Keops medía la estabilidad magnética del planeta tierra (además de temperatura, vientos, movimientos sismicos...)y mandaba dichos datos al espacio. La camara del Rey, era el amplificador fractal, cuya señal portadora (1.42 Ghz) salía por los conductos de ventilación. Todas las medidas de canalizaciones, cámaras y demás están relacionadas con las ondas electromagnéticas que por ahí viajaban.

jueves, diciembre 08, 2011

¿OVNI en Mercurio o sinapsis del Universo Inteligente?

Según la teoría del todo de Valdeandemagico, lo que todos hemos obserbado estos día en Mercurio, no es un OVNI, sino simplemente parte de la sinapsis que ocurre en el Universo Inteligente.

La sinapsis entre neuronas, es exacta a la del Universo Inteligente
Lógicamente para la inmensa mayoria cuando ve esas imágenes, inmediatamente piensa en un OVNI, y eso es lo que aparece en la prensa, aunque lo científicos que miran el detalle verán una llamarada que ha expulsado alguna estrella provocada por fusión o algo por el estilo, pero la particularidad de la teoría del todo de Valdeandemagico es que es holísitca, es decir el todo es superior a la suma de las partes, por lo que intentamos interpretar las cosas desde una visión global, dando por hecho que el resultado de la totalidad es diferente a lo observado por los físicos.

Supongamos que somos químicos y nos ponemos a analizar lo que se envían entre dos neuronas, es decir nos ponemos en el punto entre neuronas y empezamos a monitorizar, y de pronto vemos que una neurona suelta un chorro de partículas, y los químicos se pondrán a analizarlas, y al final dirán, es dopamina. Y los físicos se pondrán a analizarlo y dirán, también se ha generado un pulso eléctrico, y el resto de mortales diríamos que es un OVNI, es decir algo que se mueve, pero que no tenemos ni idea de lo que es.

Pues bien, la teoría del todo de Valdeandemagico se aislaría de esos conceptos partículares, y miraría todo en ese sentido holístico, donde el resultado final es diferente a la suma individual de las partes, y veríamos que justo esa cantidad exacta de domanina es la necesaria para que nuestro cerebro funcione exactamente igual a una orquesta. Todo niño con TDAH sabe que no segrega la suficiente dopamina, y esto se manifiesta en un montón de singularidades que hace que su cerebro funcione de una forma muy diferente al del resto.

Por supuesto este concepto de mirar el cerebro como un todo, agrupando la individualidad física del pulso eléctrico, y la química de la dopamina, está muy estudiada en nuestra dimensión. Pero solo en nuestra dimensión, por eso es por lo que decimos que la teoría del todo de Valdeandemagico es transdimensional, por que lo que hace es trasladar el mismo concepto a escalas superiores a las nuestras.

Por ello, al analizar la información detectada en Mercurio, la teoría del todo de Valdeandemagico dice que simplemente es un gran pulso como dicen los físicos, o simplemente es una llamarada, o un OVNI, pero que integrado en el Universo Inteligente, lo detectado es información precisa dentro del Universo Inteligente la cual está destinada a la busqueda de su equilibrio. Es decir, entre el lanzamiento de la dopamina de una neurona a otra, y el lanzamiento de esta llamarada, no hay ninguna diferencia desde el análisis global.



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Logicamente todo este proceso es muy dinámico se está produciendo constantemente en todo el Universo Inteligente.

Las tormentas solares causan erosión en la Luna

Solar
Foto: NASA/SDO

   Las tormentas solares y eyecciones de masa coronal asociadas (CME) pueden erosionar significativamente la superficie lunar, de acuerdo con un nuevo conjunto de simulaciones por ordenador realizadas por científicos de la NASA.
   Además de eliminar una cantidad sorprendentemente grande de material de la superficie lunar, este fenómeno podría ser un factor importante de pérdida de atmósfera de planetas como Marte, que no están protegidas por un campo magnético global.
   La investigación está siendo dirigida por Rosemary Killen en el NASA Goddard Space Flight Center, en Greenbelt, Maryland, como parte del equipo DREAM (Dynamic Response of the Environment At the Moon)del Instituto de Ciencia Lunar de la NASA.
   Las CMEs son, básicamente, una ráfaga intensa de viento solar: una corriente difusa de gas conductor eléctrico llamado plasma que es expulsado de la superficie del Sol hacia el espacio. Una fuerte CME puede contener alrededor de mil millones de toneladas de plasma en movimiento a velocidades de hasta un millón de millas por hora en una nube de un tamaño muchas veces superior al de la Tierra.
   La Luna solo cuenta con la versión más liviana de una atmósfera, técnicamente denominada exosfera, tan tenue que deja a nuestro satélite vulnerable a los efectos de las CME. El plasma impacta la superficie lunar, y los átomos de la superficie se expulsan en un proceso llamado "sputtering".
   "Hemos encontrado que cuando esta nube de plasma golpea la luna, qactúa como una tormenta de arena y fácilmente elimina los materiales volátiles de la superficie", dijo William Farrell, jefe del equipo DREAM en el centro Goddard de la NASA. "El modelo predice que entre 100 a 200 toneladas de material lunar - el equivalente a 10 cargas de un camión volquete - podrían ser despojadas de la superficie lunar durante un típico paso de una CME de dos días."
   Esta es la primera vez que los investigadores han tratado de predecir los efectos de una CME en la Luna".  

TAMBIÉN EN MARTE

   Pero nuestro satélite no es el único objeto celestial afectado por el denso gas conductor de las CME. Los científicos espaciales han sido conscientes de que estas tormentas solares afectan de manera dramática el campo magnético de la Tierra y son responsables de intensas auroras.
   Además, mientras que ciertas áreas de la superficie de Marte están magnetizadas, Marte no tiene un campo magnético que rodea a todo el planeta. Por lo tanto, los gases de las CME tienen una ruta directa para erosionar la atmósfera superior de ese planeta. A finales de 2013, la NASA lanzará la misión MAVEN que orbitará el planeta rojo para investigar exactamente cómo influye la actividad solar, incluyendo las CME, elimina de la atmósfera.


Lightning-made Waves in Earth's Atmosphere Leak Into Space





At any given moment about 2,000 thunderstorms roll over Earth, producing some 50 flashes of lightning every second. Each lightning burst creates electromagnetic waves that begin to circle around Earth captured between Earth's surface and a boundary about 60 miles up. Some of the waves – if they have just the right wavelength – combine, increasing in strength, to create a repeating atmospheric heartbeat known as Schumann resonance. This resonance provides a useful tool to analyze Earth's weather, its electric environment, and to even help determine what types of atoms and molecules exist in Earth's atmosphere, but until now they have only ever been observed from below.

Artist
 concept of CINDI in orbit around Earth. › View larger
NASA Goddard's Vector Electric Field Instrument (VEFI) aboard the U.S. Air Force's Communications/Navigation Outage Forecast System (C/NOFS) -- shown here -- has detected a special kind of low frequency wave leaking out into space from Earth's lower atmosphere. Credit: NASA/Goddard Space Flight Center
Now, NASA's Vector Electric Field Instrument (VEFI) aboard the U.S. Air Force's Communications/Navigation Outage Forecast System (C/NOFS) satellite has detected Schumann resonance from space. This comes as a surprise, since current models of Schumann resonance predict these waves should be caged at lower altitude, between the ground and a layer of Earth's atmosphere called the ionosphere.

"Researchers didn't expect to observe these resonances in space," says Fernando Simoes, a scientist at NASA's Goddard Space Flight Center in Greenbelt, Md. "But it turns out that energy is leaking out and this opens up many other possibilities to study our planet from above."

Simoes is the first author on a paper about these observations that appeared online in the journal Geophysical Research Letters on November 16 and will appear in the print publication in December. He explains that the concept of resonance in general is fairly simple: adding energy at the right time will help any given phenomenon grow. Think of a swing – if you push it back just as it hits the top of its arc, you add speed. Push it backwards in the middle of its swing, and you will slow it down. When it comes to waves, resonance doesn't occur because of a swing-like push, but because a series of overlapping waves are synchronized such that the crests line up with the other crests and the troughs line up with the other troughs. This naturally leads to a much larger wave than one where the crests and troughs cancel each other out.

The waves created by lightning do not look like the up and down waves of the ocean, but they still oscillate with regions of greater energy and lesser energy. These waves remain trapped inside an atmospheric ceiling created by the lower edge of the "ionosphere" – a part of the atmosphere filled with charged particles, which begins about 60 miles up into the sky. In this case, the sweet spot for resonance requires the wave to be as long (or twice, three times as long, etc) as the circumference of Earth. This is an extremely low frequency wave that can be as low as 8 Hertz (Hz) – some one hundred thousand times lower than the lowest frequency radio waves used to send signals to your AM/FM radio. As this wave flows around Earth, it hits itself again at the perfect spot such that the crests and troughs are aligned. Voila, waves acting in resonance with each other to pump up the original signal.



Waves created by lightning 
flashes – here shown in blue, green, and red – circle around Earth.
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Waves created by lightning flashes – here shown in blue, green, and red – circle around Earth, creating something called Schumann resonance. These waves can be used to study the nature of the atmosphere they travel through. Credit: NASA/Simoes


While they'd been predicted in 1952, Schumann resonances were first measured reliably in the early 1960s. Since then, scientists have discovered that variations in the resonances correspond to changes in the seasons, solar activity, activity in Earth's magnetic environment, in water aerosols in the atmosphere, and other Earth-bound phenomena.

"There are hundreds, maybe thousands, of studies on this phenomenon and how it holds clues to understanding Earth's atmosphere," says Goddard scientist Rob Pfaff, Principal Investigator of the VEFI instrument and an author on the GRL paper. "But they're all based on ground measurements."

C/NOFS, of course, measured them much higher – at altitudes of 250 to 500 miles. While models suggest that the resonances should be trapped under the ionosphere, it is not unheard of that energy can leak through. So the team began looking for waves of the correct, very low frequency in the observations from VEFI – an instrument built at NASA Goddard with high enough sensitivity to spot these very faint waves. And the team was rewarded. They found the resonance showing up in almost every orbit C/NOFS made around Earth, which added up to some 10,000 examples.

Detection of these Schumann resonances in space requires, at the very least, an adjustment of the basic models to incorporate a "leaky" boundary at the bottom of the ionosphere. But detecting Schumann resonance from above also provides a tool to better understand the Earth-ionosphere cavity that surrounds Earth, says Simoes.

"Combined with ground measurements, it provides us with a better way to study lightning, thunderstorms, and the lower atmosphere," he says. "The next step is to figure out how best to use that tool from this new vantage point."

Karen C. Fox
NASA's Goddard Space Flight Center