Según valdeandemagico, la pirámide de Keops medía la estabilidad magnética del planeta tierra (además de temperatura, vientos, movimientos sismicos...)y mandaba dichos datos al espacio. La camara del Rey, era el amplificador fractal, cuya señal portadora (1.42 Ghz) salía por los conductos de ventilación. Todas las medidas de canalizaciones, cámaras y demás están relacionadas con las ondas electromagnéticas que por ahí viajaban.

viernes, diciembre 23, 2011

Somos un ordenador cuantico

 Según la teoría del todo de Valdeandemagico, simplemente somos un ordenador cuantico. Estamos formados por fibras ópticas tricapas, antenas fractales, almacenamiento de topología qubit...

Según la teoría del todo de Valdeandemagico, simplemente somos un ordenador cuantico








5.5.3      Ciliary and Collective Movement


Figure 5.25: Axoplasmic transport occurs by coordinated activities of sidearm, contractile proteins ("dynein"), which cooperatively pass material in a "bucket brigade." The orchestration mechanism is unknown, but shown here as the consequence of signaling by "soliton" waves of tubulin conformational states. By Fred Anderson.
The structure of cilia and flagella is a core of parallel microtubules in a cylindrical "9+2" arrangement of doublet or triplet microtubules. The arrangement is similar to centrioles which are also cylinders of 9 MT triplets, but without the additional central pair. Motor cilia and flagella have actin wound around their central pair of MT. The side arm proteins which connect the parallel microtubules are called links, spokes, or sidearms and are comprised of dynein, the contractile protein which utilizes ATP energy to produce force. Cilia and flagella are anchored inside the cell to basal bodies which are also composed of parallel microtubules and form a short cylinder with the same outer diameter and nine fold symmetry as cilia, flagella and centrioles. It has been clearly shown that ciliary mechanisms can function without influence from the cell to which they are attached. Flagella or cilia severed from cells by laser beams continue to propagate normal bending movements, if the surrounding medium contains ATP and either magnesium or calcium ions. Cilia function to move fluid over the surface of a cell or to propel single cells through a fluid. Single cell organisms use cilia for the collection of food particles and for locomotion. In the human lung and respiratory tract, epithelial lining contains about a billion cilia per square centimeter which act to sweep layers of mucous, trapped particles, and dead cells towards the mouth where they may be coughed up or swallowed. The cilia bend in coordinated unidirectional waves in which each cilium moves as a tiny whip. There is a forward stroke in which the cilium is extended and exerts maximal force on the surrounding liquid medium, followed by a recovery phase when it returns to its initial position. The movement is a rolling motion which minimizes viscous drag and requires about 0.1 to 0.2 seconds. Cycles of adjacent cilia are not quite in synchrony, and the small delay produces wave-like patterns of the entire ciliary complex. Simple flagella of sperm and single cell organisms are much like large cilia in their internal structure but are usually longer and propagate in quasi-sinusoidal waves rather than faster whip-like movements. The mechanism of flagellar beating in eukaryotes (but not of bacteria) is very similar to that of cilia.
Muscle contraction, axoplasmic transport, and ciliary and flagella motion all occur by the contractile bending of sidearm proteins attached along cytoskeletal filaments. In the case of muscle contraction, the stable cytoskeletal filaments are myosin with appendages called myosin heads crawling along parallel actin filaments. In the case of axoplasmic transport and ciliary and flagellar bending, microtubules are the stable filaments from which dynein contractile sidearms crawl or row along other MT (in the case of cilia and flagella), or pass along material or vesicles (in the case of axoplasmic transport). The energy for all of these mechanisms is supplied by the hydrolysis of ATP, but its precise utilization, transfer of conformational states and the temporal orchestration required to control these sidearm appendages are unknown. Figure 5.25 shows one possible cooperative control mechanism in which a wave of tubulin conformational states (soliton) travels along the MT cylindrical surface lattice to trigger the dynein activities.

Proporción Áurea, serie de Fibonacci, fractales y redes neuronales

La proporción Áurea cuenta con una larga tradición en la cultura occidental. También llamada sección áurea, proporción divina o número áureo, en realidad se trata de un principio simple, aunque al mismo tiempo enigmático, que se repite hasta el infinito en la naturaleza, el arte y la ciencia. Podemos observar la proporción áurea en la disposición de las semillas en ciertas plantas, en el árbol genealógico de las abejas, en las pirámides, en catedrales góticas, en obras artísticas del Renacimiento, en el cuerpo humano o en conchas, por mencionar solamente algunos de los casos incontables en que se observa este fenómeno.
Los matemáticos lo llaman, el número de oro, número dorado, sección áurea, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea y divina proporción, representado por la letra griega Φ (phi) (en honor al escultor griego Fidias), es el número irracional 1,6180339 … Su historia se remonta a los cálculos que aparecen en tablillas babilónicas y continúa hoy en los fractales de nuestra era digitalizada. Sin embargo, esto solo permite describir de modo muy superficial la singularidad y belleza de esta proporción que rige la naturaleza y sirve desde hace 2.500 años de hilo conductor estético en el arte y la arquitectura.

Da Vinci hizo las ilustraciones para una disertación publicada por Luca Pacioli en 1509 titulada De Divina Proportione, quizás la referencia más temprana en la literatura a otro de sus nombres, el de “Divina Proporción”. Este libro contiene los dibujos hechos por Leonardo da Vinci de los cinco sólidos platónicos. Es probable que fuera Leonardo quien diera por primera vez el nombre de sectio áurea.
Los artistas de Renacimiento utilizaron la sección áurea en múltiples ocasiones tanto en pintura, escultura como arquitectura para lograr el equilibrio y la belleza. Leonardo da Vinci, por ejemplo, la utilizó para definir todas las proporciones fundamentales en su pintura La última cena, desde las dimensiones de la mesa, hasta la disposición de Cristo y los discípulos sentados, así como las proporciones de las paredes y ventanas al fondo.
Leonardo da Vinci, en su cuadro dela Gioconda(o Mona Lisa) utilizó rectángulos áureos para plasmar el rostro de Mona Lisa. Se pueden localizar muchos detalles de su rostro, empezando porque el mismo rostro se encuadra en un rectángulo áureo.

La sección áurea en el arte:
Relaciones arquitectónicas en las Pirámides de Egipto.
La relación entre las partes, el techo y las columnas del Partenón, en Atenas (s. V a. C.).
En los violines, la ubicación de las efes (los “oídos”, u orificios en la tapa) se relaciona con el número áureo.
El número áureo aparece en las relaciones entre altura y ancho de los objetos y personas que aparecen en las obras de Miguel Ángel, Durero y Da Vinci, entre otros.
Las relaciones entre articulaciones en el hombre de Vitruvio y en otras obras de Leonardo da Vinci.
En las estructuras formales de las sonatas de Mozart, en la Quinta Sinfonía de Beethoven, en obras de Schubert y Debussý (estos compositores probablemente compusieron estas relaciones de manera inconsciente, basándose en equilibrios de masas sonoras).

Arte Póvera, movimiento artístico italiano de los años 1960, muchas de cuyas obras están basadas en esta sucesión de Fibonacci.
En la cinta de Darren Aronofsky Pi, el orden del caos el personaje central, Max Cohen, explica la relación que hay entre los números de Fibonacci y la sección áurea, aunque denominándola incorrectamente como Theta (θ) en vez de phi (Φ).
Si se indaga más en los detalles, y según el propio Leonardo de Pisa Fibonacci, en su Libro de los ábacos, la secuencia puede ayudar a calcular casi perfectamente el número de pares de conejos n meses después de que una primera pareja comienza a reproducirse (suponiendo que los conejos se empiezan a reproducir cuando tienen dos meses de edad).

La relación entre la cantidad de abejas macho y abejas hembra en un panal.
La relación entre la distancia entre las espiras del interior espiralado de cualquier caracol (no sólo del nautilus).

La relación entre los lados de un pentáculo.
La relación entre los lados de un pentágono.
La disposición de los pétalos de las flores (el papel del número áureo en la botánica recibe el nombre de Ley de Ludwig).
La distribución de las hojas en un tallo.
La relación entre las nervaduras de las hojas de los árboles.
La relación entre el grosor de las ramas principales y el tronco, o entre las ramas principales y las secundarias (el grosor de una equivale a Φ tomando como unidad la rama superior).
La distancia entre las espirales de una piña.
Los patrones matemáticos dirigen muchas formas de la naturaleza, hay numerosos ejemplos de sistemas en forma de fractales, sucesiones de Fibonacci, patrones que siguen el número áureo y que dan lugar a formas muy bellas.

En 1654 Pascal y Fermat elaboraron su teoría de la probabilidad y así nació el cálculo de probabilidades como nueva rama de la matemática. Pascal pasó mucho tiempo estudiando el triángulo que ahora se denomina “triangulo de Pascal” y que constituye la base de determinadas propiedades peculiares de la probabilidad. Pascal no era consciente de que en el triangulo aparecen los números de Fibonacci.

A lo largo de los siglos, la ciencia matemática ha creado con los números un sistema destinado a descifrar el caos del mundo y a ordenarlo, captando datos empíricos sobre el universo y la propia humanidad.
La Anatomía de los humanos se basa en una relación Phi exacta, así vemos que:
- La relación entre la altura de un ser humano y la altura de su ombligo.
- La relación entre la distancia del hombro a los dedos y la distancia del codo a los dedos.
- La relación entre la altura de la cadera y la altura de la rodilla.
- La relación entre el primer hueso de los dedos (metacarpiano) y la primera falange, o entre la primera y la segunda, o entre la segunda y la tercera, si dividimos todo es phi.
- La relación entre el diámetro de la boca y el de la nariz.
- Es phi la relación entre el diámetro externo de los ojos y la línea inter-pupilar
- Cuando la tráquea se divide en sus bronquios, si se mide el diámetro de los bronquios por el de la tráquea se obtiene phi, o el de la aorta con sus dos ramas terminales (ilíacas primitivas).
- Está comprobado que la mayor cantidad de números phi en el cuerpo y el rostro hacen que la mayoría de las personas reconozcan a esos individuos como proporcionados y son considerados como canon de belleza.
El siguiente vídeo es muy recomendable: Nature by Numbers
¿Pero que tiene que ver esta serie con la Inteligencia Artificial? 
En principio, parecería que nada, pero ahondando un poco, existen ciertas relaciones. Por ejemplo, en estudios de comportamiento en Bolsa, se utiliza la serie Fibonacci como uno de los pilares en la predicción de patrones de comportamiento humanos y de series temporales en la bolsa.  ¿Cómo se hace? Pues, básicamente, superponiendo a las seres bursátiles una foto de la espiral de fibonacci, y aquellos puntos en los que se cruzan, son puntos sensibles de analizar con la hipótesis que son puntos de inflexión sobre la misma, que los patrones se repiten en dichos puntos.


En los años 30, después de la gran depresión americana, Ralph Nelson Elliott descubrió que la situación anímica de una gran cantidad de operadores afectaba al precio de los valores. Por medio del análisis de patrones llego a la conclusión de que cada patrón era parte de otro patrón o molde superior, el cual estaba dividido en patrones inferiores. En el grafico siguiente vemos en patrón básico de una onda de Elliot.
Como vemos en el gráfico y como postula Elliott en su teoría, los valores se mueven en cinco patrones u ondas en la misma dirección que la tendencia principal, y en tres ondas en la dirección contraria a la tendencia principal. Las primeras ondas se denominan impulsivas, y las segundas correctivas. Este patrón de ocho ondas corresponde a un patrón superior, y cada onda de este patrón contiene a su vez ocho ondas. Para ver mejor este fenómeno observemos el siguiente grafico:
En él se pueden observar como hay dos ondas principales (1 y 2), que a su vez están compuestas por ocho ondas más ((1),(2),(3),(4),(5),(A),(B),(C)). En estas ondas podemos ver el modelo anterior compuesto por 5 ondas impulsivas (alcistas) y tres ondas correctivas (bajistas).En total se subdividen en 34 ondas.
Si intentamos buscar una relación entre los números de Fibonacci comprobaremos que la proporción se acerca a 1,618, o a lo que es lo mismo, su inverso 0,618. Cuanto más alto sean los números más se acercarán a esta proporción. (http://www.negomobile.es/sites/default/files/data/proyectos/GESCAVAL/DOC_Gescaval_IA.pdf)

Pero además, existen otras aplicaciones, como las búsquedas de soluciones. En post anteriores, hamos hablado de Algoritmos Genéticos, que, al final, no son más que algoritmos avanzados de búsquedas con el objetivo de minimizar los reultados engañosos o “mínimos locales”.
La solución a un problema se puede representar como la búsqueda de un cierto punto en un espacio de dos simensiones con muchos puntos, y normalmente, las búsquedas lineales, lo que hacen es recorrer punto por punto hasta encontrar uno adecuado. Pero, y si,  en vez de buscar en base a líneas, ¿buscamos en base a espirales? Pues encontraremos en un menor lapso de tiempo los puntos adecuados, ya que nos movemos por el espacio bidimensional de una forma ordenada pero con patrones extendidos. En técnicas de búsqueda de personas u objetos perdidos, es lo que se denomina búsqueda compacta. ¿Por qué no aplicarlo a las búsqueda de soluciones en entornos digitales?

Pero además, en el departamento de IA de Ibermática, estamos convencidos de que la representación del conocimiento sigue este tipo de patrones, como una parte más de un conjunto universal de estructuras y estamos trabajando en demostrar que sistemas basados en estas métricas mejoran los procedimientos actuales de resolución de procesos en distintos contextos.
Un ejemplo, el cerebro. Podemos relacionar la sucesión de números de Fibonacci con las neuronas cerebrales:
“Si hace 15 años le hubiéramos preguntado a un neurocientífico cómo se comunican las neuronas de nuestro cerebro nos habría respondido: Un impulso eléctrico viaja a lo largo de la neurona, y cuando llega a su final libera señales químicas para comunicarse con la siguiente.  Revolución: añadid las ondas cerebrales como una nueva manera de coordinar a distancia diferentes partes del cerebro.”
(http://lacomunidad.elpais.com/apuntes-cientificos-desde-el-mit/2010/10/16/tus-neuronas-se-comunican-con-senales-electricas-quimicas-y)

Donde la proporción de ondas theta y gamma sigue secuencias de la serie de Fibonacci usada en la proporción áurea.
Pero además, hasta ahora, no se comprendía porqué, el cerebro, y sus estrucuturas naturales, eran capaces de procesar tanta información en tan poco tiempo, con una velocidad bastante inferior a la de los procesadores digitales actuales.  El cerebro es paralelo por completo, con gran cantidad de elementos procesadores (en torno a 10exp12) que están altamente interconectados (hasta 10.000 conexiones por neurona). Sin embargo, el tiempo de procesamiento es lento – de mili segundos. Ademas, existen organismos unicelulares, como el Protozoo Paramecium, que nadan, encuentran comida, se relacionan aprenden y recuerdan sin necesidad de sinapsis. (Sherrington, 1957).
Entonces, ¿cómo es posible que se den razonamientos, y en tan poco tiempo?
Recientemente, se ha descubierto que, además de la sinapsis y las estructuras neuronales,  (las que, por cierto, no pueden ser tan estructuradas con las artificiales, pero de eso hablaré en otro “post”),  existen unas estructuras denominadas “microtubos”, que, al parecer, regulan el comportamiento celular, de los protozoos e incluso de la sinapsis neuronal.  (Hameroff y Watt, 1982; Hameroff, 1987)

Es decir, cada neurona contiene una estructura “microtubular” compuesta por polímeros “autoensamblados”  en base a la proteina tubulina, formando cilindros con celosías hexagonales en las que se cruzan los filamentos emparejados según la serie de Fibonacci, en simetría helicoidal.  Estas estructuras se convierten en “automatas moleculares” , de la siguiente forma:
10 tubulinas en cada neurona oscilando en un rango de  10valores por segundo (por ejemplo, Pokorny 8 MHz) ofrece una capacidad de información en el nivel de los microtúbulos de 1015 operaciones por segundo por cada neurona. Esta capacidad de proceso en una única célula es similar a las estimaciones para el procesamiento de la información a nivel de las neuronas y las sinapsis, pero para todo el cerebro (1011 neuronas, sinapsis por neurona 10, 10transmisiones por sinapsis por segundo =  1016 operaciones por segundo). La capacidad total del cerebro cuando se toman al nivel de los microtúbulos (en 1011 Neuronas) podrían ser potencialmente 1026 operaciones por segundo.

Estas estructuras , dentro de cada neurona,  son capaces de modificar su “mapa interno” en base a los “inputs” de otras neuronas, convirtiendo de repente a cada una de estas neuronas, en un principio, sencillas, en un potente computador cuasi-cuántico, y explicando de esta forma, la rapidez del procesamiento cerebral. Y la estructura que “almacena” cada uno de los n-estados posibles es una jerarquía en forma de hélice de Fibonacci. Interesante…..

A pesar de disponer de herramientas y lenguajes de programación diseñados expresamente para el desarrollo de máquinas inteligentes, existe un enorme problema que limita los resultados que se pueden obtener: estas máquinas se implementan sobre computadoras basadas en la filosofía de Von Neumann, y que se apoyan en una descripción secuencial del proceso de tratamiento de la información. Si bien el desarrollo de estas computadoras es espectacular, no deja de seguir la línea antes expuesta: una máquina que es capaz de realizar tareas mecánicas de forma increíblemente rápida, como por ejemplo cálculo, ordenación o control, pero incapaz de obtener resultados aceptables cuando se trata de tareas como reconocimiento de formas, voz, etc.

Quizás, el futuro de la nuevas máquinas de aprendizaje pasen por imitar a la naturaleza, comenzando por sus propias estructuras físicas….
Oscar Alonso / Aitor Moreno

Los microtúbulos y la conciencia I


Desde la antigüedad existen diferentes puntos de vista y discusiones sobre la naturaleza misteriosa de la experiencia mental.
La conciencia posee características que la hacen difícil de comprender e investigar para la neurociencia, ya que la descripción clásica del mundo macroscópico es insuficiente y por lo tanto la metodología experimental es limitada y generalmente tendenciosa, finalmente los resultados son valorados por un observador que la vuelve subjetiva.
Se puede probar con la teoría cuántica, que explica el comportamiento fundamental de la materia y de la energía que componen nuestro universo, para tratar de describir, en términos lo más científico posibles, el fenómeno de la experiencia conciente y cuales son los procesos físicos que se producen.
En la base de la teoría cuántica está la dualidad onda-partícula de los átomos y sus componentes. Mientras que un sistema cuántico como un átomo o una partícula subatómica permanezca aislado de su entorno, se comportará como una "onda de posibilidades" y existirá en un estado de superposición de muchos estados posibles.
Hay algunas peculiaridades en el comportamiento de los sistemas a nivel cuántico, como ser la coherencia cuántica, relacionada con los estados en superposición, y el colapso de la función de onda o reducción objetiva (RO), que son esenciales para la manifestación de la experiencia conciente.
Todo indica que estos procesos se producen en el citoesqueleto de las células nerviosas en el cerebro, más precisamente en los microtúbulos
(en la imagen arriba). Si bien no es posible “objetivar” la experiencia subjetiva, la percepción interior, el libre albedrío, etc., podemos tratar de comprender los mecanismos que permiten que seamos concientes y las estructuras involucradas en el proceso..
Este es el objetivo del presente trabajo.
Partimos de la base que cada célula es una unidad de conciencia, es decir, la célula tiene un nivel fundamental de conciencia que le permite interactuar dinámicamente con el medio: nutrirse, multiplicarse, cumplir sus funciones, adaptarse a los cambios, defenderse.

Cada célula “sabe” lo que debe hacer, lo que necesita y lo que no.
Nuestro cuerpo es especialista en supervivencia y adaptación al medio, y esto solo es posible si hay una conciencia fundamental que se mueve. Es el fundamento de la capacidad curativa.
De manera que existe una protoconciencia o conciencia fundamental que lo impregna todo.
La experiencia protoconciente es una propiedad básica de la realidad física. Cualquier forma de vida, desde un simple unicelular hasta un organismo complejo, incluye un grado fundamental de conciencia.
El universo es conciencia viva
La conciencia no está limitada al cerebro, pero es en el cerebro donde emergen los procesos mentales y se integra toda la información recibida para elaborar una respuesta. El cerebro es el proyector de la realidad. Toma la información, la clasifica, la integra y listo: ¡luz, cámara…acción!
Esta observación de la conciencia es tan antigua como la humanidad misma.
El budismo explica la experiencia conciente describiéndola en 5 agregados o componentes: (ver “los 5 skandas”). Todo lo que percibimos existe en relación de interdependencia con lo demás. Nada existe por si mismo.
Budismo y conciencia
La enseñanza del budismo acerca de los niveles de conciencia ofrece la base para un entendimiento profundo de quiénes somos en esencia, de nuestra verdadera naturaleza.
Este conocimiento sobre la conciencia es el fruto de miles de años de intensa y profunda experiencia a través de la meditación.
Según esta enseñanza tradicional a su vez, hay nueve niveles de conciencia que están operando constantemente juntas para crear nuestra vida.
Una sola conciencia con diferentes niveles de manifestación.
La palabra sánscrita vijnana, que se traduce como conciencia, incluye una amplia gama de actividades, como la sensación, la cognición, la voluntad y el pensamiento conciente.
Las primeras cinco conciencias corresponden a los órganos de los sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto.
La sexta conciencia es la función que integra y procesa los diversos datos sensoriales con la información contenida en la memoria, para dar un sentimiento unificador de lo que percibimos, es un tipo de pensamiento general o conciencia, que nos permite identificar la información recibida por los cinco sentidos. Es principalmente con estas seis funciones de la vida que realizamos nuestras actividades diarias.
La realidad que experimentamos está creada por estos niveles de conciencia.

Debajo de este nivel está la séptima conciencia. A diferencia de esos niveles de conciencia que están dirigidas hacia el mundo exterior, la séptima conciencia está dirigida hacia nuestra vida interior y es, en buena parte, independiente de los datos sensoriales.
La séptima conciencia es la base de nuestro sentido de identidad; el apego a un yo individual, distinto y separado de los demás tiene su base en esta conciencia, así como nuestro sentido de lo bueno y lo malo.
Es el asiento de los valores morales fundamentales y la base del continuo diálogo interno.
Debajo de la séptima conciencia, hay un nivel más profundo, la conciencia alaya u octava conciencia, también llamada como la conciencia imperecedera o almacén universal. Es aquí donde reside la energía de nuestro karma. Influye en las actividades de las otras conciencias.
Mientras que las primeras siete conciencias desaparecen al morir, la octava conciencia persiste a través de los ciclos de la vida y la muerte.
La conciencia alaya, es el inconsciente que contiene y almacena todas las potencialidades y alimenta la conciencia.
Es el alma universal (anima mundi). La conciencia que recoge y conserva las experiencias individuales y colectivas.
El pensamiento conciente es un emergente de procesos subconcientes.
El pensamiento puede manifestarse porque a nivel cuántico se produce una reducción de los estados superpuestos no manifestados, en un único estado.
Colapsa la función de onda y aparece el fenómeno a nivel conciente. Esta reducción o colapso permite traspasar un umbral, por debajo del cual no se es conciente y luego si, aunque de solo una de las tantas posibilidades. La transición entre el subconciente y el conciente es muy sutil y depende de muchos factores.
De manera que, como podemos ver, la conciencia individual es limitada y condicionada. El inconciente, que es la conciencia universal en si misma, representa el océano de potencialidad infinita, todas las posibilidades superpuestas y no manifestadas.
Es interesante, porque esta descripción de los procesos mentales nos permite comprender que el pensamiento es simplemente una actividad de células especializadas en el cerebro. No es “real”. La naturaleza del pensamiento es vacuidad.
Es el resultado de la reducción cuántica de múltiples posibilidades en una sola. El pensamiento que emerge en el conciente ya fue modelado y condicionado en los niveles más profundos por los programas instalados previamente, entonces, ¿Quién soy en realidad? ¿Soy en verdad esto que pienso?
Si consideramos que el conciente o a la actividad mental, es una actividad fisiológica más del cuerpo, con una función determinada, como la respiración, la digestión o cualquier otra función celular, sujeta a interrelaciones e influencias múltiples - internas y externas -, nos identificaremos menos con lo que nos “repite” la cabeza y podremos calmar la mente con más facilidad, sabiendo de antemano que se trata simplemente de actividad reactiva, la mente solo existe en relación de interdependencia con el objeto o la cosa percibida, o sea, no tiene existencia propia, por lo tanto no es real.
El maestro Dogen escribió en el siglo 13. “si durante zazen nuestro conciente permanece activo estaremos siempre encadenados a sus límites” (Gakudo yoshin-shu).
Para que el pensamiento no sea condicionado y tendencioso debe ser negado, filtrado y clarificado con el no pensamiento, la no conciencia. El no pensamiento interrumpe la secuencia incesante de la mente conciente. Permite que los sistemas recuperen el estado de coherencia cuántica, disminuyendo las reducciones objetivas y por lo tanto la actividad mental.
El pensamiento que surge de esta no actividad es claro y puro y puede volver a desaparecer sin dejar huellas, es decir no forma parte de una secuencia o encadenamiento de pensamientos. A este tipo de pensamiento en el Zen se lo llama hishiryo, es el pensamiento absoluto, cósmico, el pensamiento de Buda o Dios.
El silencio interior es el punto de partida (punto cero). ¿Como ser conciente de la no conciencia? ¿Cómo pensar sin pensar? Zazen es la respuesta.

Los microtúbulos y la conciencia II


Procesamiento de la información en el esqueleto celular
Los microtúbulos (MT) del esqueleto celular o citoesqueleto, presentan características que los hacen adecuados para procesos cuánticos, por ejemplo: están conformados por una estructura enrejada o entrelazada parecida a un cristal, son huecos en el interior, se encargan de organizar la función celular y procesar la información.
El interior de los MT es un espacio aislado del exterior que permite al sistema mantenerse en un estado de coherencia cuántica y evitar así fenómenos de decoherencia o reducción aleatoria por la intervención del entorno.
Veamos esto con más detalles.
El citoesqueleto es una estructura dinámica ubicada en el interior de la célula que le permite a esta moverse, mediante cilios y flagelos y mantener la forma, además desempeña un importante papel tanto en el transporte intracelular de moléculas como en la división celular.
Este esqueleto celular es un entramado 3D de proteínas que provee el soporte interno para las células, fijando las estructuras internas de la misma. En las células eucariotas, consta de microfilamentos de actina, filamentos intermedios y microtúbulos.
El citoesqueleto es dinámico pero no pierde la capacidad de mantenimiento de la forma, la funcionalidad y la estructura de la red tridimensional que lo conforma.
Hasta ahora vimos la función de estas estructuras con respecto a la mecánica y a la fisiología celular. (más info)
Los MT están conformados por subunidades de una proteína llamada tubulina y están asociadas a eventos cuánticos internos, además interactúan en cooperación con otras tubulinas (procesos de computación cuántica).
El estado de coherencia cuántica en los MT se corresponde con el procesamiento subconciente de la información, que va aumentando hasta que el grado de diferencia entre la coherencia masa-energía conduce a una suficiente separación de la geometría del espacio-tiempo, entonces alcanza un umbral relacionado con la gravedad cuántica, el sistema debe elegir y de esta forma colapsa, se produce una reducción objetiva (RO) en una de las múltiples posibilidades. Un único universo se manifiesta.
Los estados en superposición tienen cada uno su propia geometría del espacio-tiempo.
De esta manera, una superposición transitoria de pequeñas diferencias en la geometría del espacio-tiempo persiste hasta que una abrupta reducción cuántica clásica se produce.
Estos grados de diferencia entre las geometrías de cada uno de los estados es información.
Los programas instalados en el subconsciente operan en este nivel. Luego solo hacen falta pequeños estímulos para que el sistema colapse en un estado programado y se genere un pensamiento ya condicionado.
El pensamiento conciente es un emergente de procesos subconcientes. El tiempo desde el momento en que se produce la reducción objetiva hasta que se es conciente es de 0,5 seg.
La repetición produce acumulación de información que luego condiciona al sistema para que colapse siempre en un mismo universo (una misma realidad).
Por eso es muy importante calmar la mente. Volver al punto cero, a la no conciencia, y desde ahí eliminar programas inútiles o nocivos e instalar buenos programas actualizados y un buen anti-virus, que nos permitan crear la vida que deseamos y disfrutar de ella.
Para este propósito necesitamos energía e información.
Los programas se instalan mediante la repetición.
Reducción subjetiva y objetiva
En la reducción subjetiva (RS) de la teoría cuántica causada por la observación o el entrelazamiento con el medio ambiente, interviene el azar, el indeterminismo. El proceso tiene un componente aleatorio.
En cambio, la reducción objetiva (RO) en el interior de los MT, es debida a un auto-colapso y da lugar a patrones particulares en la conformación de las tubulinas que regulan actividades de la neurona, incluyendo funciones sinápticas (formación de nuevas redes neuronales).
La RO representa una autoorganización, un “autocolapso de la función de onda” a nivel cuántico, y está relacionado con la inestabilidad en los niveles más básicos de la geometría espacio-tiempo.
Científicos como Penrose y Hameroff la llaman: “reducción objetiva orquestada" (Orch OR).
El cómputo cuántico, que como vimos ocurre en los microtúbulos (MT) del citoesqueleto celular, dentro de las neuronas del cerebro, une la cognición con la experiencia protoconciente (memoria) y con la información integrada en la geometría del espacio-tiempo (conciencia alaya).
El término orquestada se debe a que se efectúa una verdadera reacción en cadena que genera el colapso y el consecuente paso del umbral hacia la experiencia conciente. También podemos llamarla reducción objetiva coordinada (ROC).
Luego de sufrir la reducción cuántica, los posibles estados que adopten las proteínas tubulinas, serán también influenciados por otros factores como las proteínas asociadas a los microtúbulos (PAMT) que actúan como "nexos" sintonizando y coordinando las oscilaciones cuánticas.
También la información contenida en la conciencia almacén (alaya) modifica la geometría del espacio tiempo e influye en la RO.
La información depositada en la conciencia alaya, es como semillas puestas en un suelo fértil, tarde o temprano brotaran y darán frutos. Hay semillas buenas y semillas malas. Semillas de buen karma y semillas de mal karma.
La energía se manifiesta cuando las condiciones son propicias.
He aquí la base de la retroalimentación y de porque siempre tendemos a pensar lo mismo y a recrear la misma realidad.
Desde el punto de vista del universo no hay diferencia entre el bien y el mal, pero en la vida humana, en el mundo de las diferencias, las buenas semillas darán buenos frutos que a su vez darán buenas semillas, lo mismo para las malas semillas (programas nocivos o inútiles).
Es fundamental plantar buenas semillas (buenos programas) que generarán pensamientos positivos y una realidad más feliz.
A veces un "karma no manifestado" encuentra las condiciones para manifestarse y colapsa en una realidad, independientemente del tiempo, es decir, puede manifestarse después de años o incluso de vidas.
Según como pensamos generamos pensamientos acordes, en una retroalimentación (feedback) continua. A esto se le llama “mentalidad”.
La ciencia en general considera a la conciencia como una propiedad emergente de las redes neuronales. Es decir, la conciencia emerge de la actividad del hardware cerebral, que produce la experiencia mental (cerebro = computadora). Esta propuesta obviamente es limitada y no alcanza para explicar fenómenos tales como la experiencia subjetiva, la vida interior, el libre albedrío, las premoniciones, la intuición, la voluntad, la creatividad, etc.
Pero podemos considerar que debe existir una “protoconciencia”, una conciencia fundamental del universo, a partir de la cual se manifiesta la conciencia y la experiencia individual.
¿Qué puede hacer la ciencia con la experiencia subjetiva?
Para algunos físicos, todo encaja dentro de la actividad neuronal, es decir, la conciencia es un producto de reacciones fisicoquímicas en el interior del cerebro. Argumentan que la conciencia se desarrolla en el individuo después del nacimiento, madura (junto con el sistema nervioso) y obviamente muere con el individuo. No se puede demostrar nada fuera de esto.
Actualmente otros científicos, menos convencionales y de mente más abierta, no creen que con la metodología convencional se pueda explicar la experiencia subjetiva.
Ya en la antigua Grecia, existían discusiones de este tipo. De un lado estaba Sócrates, que creía que es el cerebro el que crea la conciencia, y del otro lado había gente como Aristóteles, Demócrito y Thales, que argumentaban que las cualidades mentales pertenecían y emergían de la realidad fundamental.
Quizás ambos lados tenían razón.
La idea de la ciencia convencional es que la mente es una función computacional, un algoritmo de las redes neuronales en el cerebro.
Una teoría actual que considera al cerebro como una computadora y a la conciencia como una propiedad emergente, describe una actividad sincrónica oscilante que forma bucles de retroalimentación en las neuronas del tálamo y de la corteza cerebral.
Las altas frecuencias, por arriba de 40 Hz, llamadas “coherentes” han sido sugeridas como mediadoras de los vínculos temporales de la experiencia conciente. Es decir, para que aparezca algo a nivel conciente, debe traspasar cierto umbral, por debajo del cual todavía no hay separación (hay superposición) y por lo tanto no hay cosa u objeto de percepción.
Pero, ¿es suficiente con algunas descargas neuronales y transmisiones sinápticas para que se genere un pensamiento, la experiencia subjetiva o la libre voluntad? ¿Significa esto que nuestras emociones y pensamientos son el resultado de la actividad electroquímica en el interior de las células?
Evidentemente esto sería así si consideramos solo el lado objetivo y dejamos de lado la experiencia subjetiva. Esto es lo que convencionalmente hace el método científico: quedarse solo con lo que es comprobable, que como a estas alturas sabemos es relativo. Además se parte de una premisa falsa al no considerar que el universo es conciencia y que el ser humano, y su conciencia de si mismo, emerge de esta fuente de potencialidad infinita.
Sin sujeto no hay objeto. No existe el objeto fuera del sujeto. Sin observador no hay realidad. Sin la observación no hay objeto de percepción.
Así que incluso si la teoría parece muy sofisticada, la ciencia permanece limitada, se queda corta, se ve obligada a crear parámetros y constantes ilusorias para que cierren sus ecuaciones y teorías, porque le falta lo fundamental: la experiencia subjetiva, o sea el conocimiento directo.
Pero por otra parte es evidente que sin cerebro no hay conciencia. La parte física es fundamental. El hardware. Los procesos mentales, las emociones y sentimientos se corresponden exactamente con todo un universo físico y de reacciones químicas, que a su vez tienen una interrelación con los procesos orgánicos. Se puede comprobar desde otro lado por las lesiones cerebrales y su relación con la conciencia.
La antigua ciencia taoísta y la sabiduría del budismo han indagado esto, por otro camino: el de la experiencia subjetiva. Mediante la meditación, la concentración y profunda observación de su verdadera naturaleza. Conocimiento directo. El ser humano y su relación con el universo. Somos concientes porque el universo es conciente. Y si es conciente también está vivo. Si la energía no puede ser creada ni destruida, ¿por qué la conciencia lo sería?
Energía y materia se transforman entre si.
El verdadero sustrato del universo es la conciencia
¿Y la mente?
Espíritu, energía y materia surgen de la misma fuente original, por eso pueden transformarse entre si, porque en esencia son lo mismo. Por eso se dice cuerpo y mente son uno. Solo que en la realidad física cotidiana, toman forma diferente, cumplen distintos roles, pero expresan la misma verdad.
De esta forma la conciencia influye en el mundo físico, de hecho lo crea y lo organiza. Por otra parte, sin materia no hay objeto de percepción ni experiencia subjetiva. En el caso de un organismo, sin el cuerpo físico no existiría.
Ese es el sentido de la realidad física: soporte y vehículo de experiencia espiritual. No hay separación.
Somos el universo experimentándose a si mismo.
 

Los microtúbulos y la conciencia III


¿Qué relación tiene la fuerza de gravedad con los procesos cognitivos a nivel cuántico?
De acuerdo con la teoría de la relatividad general de Einstein, la fuerza gravitatoria puede considerarse como una manifestación de la curvatura del espacio-tiempo. La masa le indica al espacio-tiempo como curvarse y este le dicta a la masa cómo moverse.
Es el contenido material el que modela la geometría del espacio-tiempo.
Esto concepto es importante porque la propiedad de la conciencia de provocar autocolapsos de la función de onda (reducciones objetivas RO) en el cerebro, depende de fenómenos gravitacionales a nivel cuántico, que hacen que la masa (moléculas de proteínas superpuestas en los microtúbulos MT de las neuronas) se desplace en una dirección y se produzca una reducción a un estado particular, seleccionando una determinada geometría espacio-tiempo de la experiencia.
Se trata de un autocolapso porque no hay intervención del medio ambiente ni de un observador, de ahí lo de "reducción objetiva". Es una característica no computable propia de la conciencia. Dada su relación con la materia y la energía, cada movimiento de la conciencia desplaza materia y energía.
El verdadero sustrato de la gravedad a nivel cuántico es la información.
En este punto debemos aclarar algunos conceptos.
A partir de modelos simples se han podido derivar resultados importantes, basados en tres principios básicos: 1) el espacio es "emergente" y no fundamental, esto quiere decir que el continuo del espacio (y del tiempo) es una ilusión, 2) la descripción más fundamental debe ser discreta y no continua y 3) esta descripción además se fundamenta en el principio de causalidad, es decir, las relaciones causales pueden determinar la propia geometría del espacio-tiempo. La propia causalidad es lo fundamental y significativo incluso a un nivel donde el concepto de espacio ha desaparecido.
Podemos entender cada espacio-tiempo cuántico como una secuencia de espacios posibles que se suceden los unos a los otros, igual que los tic-tacs de un reloj cósmico.
La coordenada temporal es arbitraria.
La historia del mundo pueda ser vista como una sucesión de geometrías que se suceden las unas a las otras, como bloques que se apilan y dan una sensación de continuidad. Vamos de momento en momento. Cada momento es un aquí y ahora.
Cada aquí y ahora tiene su propia geometría espacio-tiempo.
Con respecto al tiempo y a la conciencia, el Maestro Kosen enseña en el dojo: En el budismo, hay tres tiempos, se dice a menudo: "todos los Budas de los tres tiempos." Obviamente, los tres tiempos son: pasado, presente y futuro. Pero en realidad, hay tres maneras de definir al tiempo, las tres son muy importantes para nuestra conciencia, para nuestra actitud ante la vida y la muerte. Son también tres reglas de tiempo, tres definiciones del tiempo.
La primera: Todo es impermanente, nada permanece, todo desaparece, todo cambia. No podemos apegarnos a nada.
La segunda: El tiempo y el ser son no-nacidos y no desaparecen nunca. Es el mundo del espíritu, el mundo de Buda.
La tercera: aquí y ahora. Solamente aquí y ahora es la realidad. Estos tres aspectos deben superponerse, juntarse con el fin de saber, como en un mapa, donde estamos.
Están los que sólo viven en el mundo de las apariencias, apegándose a lo que se manifiesta, a los amigos, lo social y que abandonan, olvidan, el mundo de los Budas. Están los que quieren todo el tiempo permanecer en el absoluto y se niegan a compartir, a mezclarse con el mundo del siglo, considerando que no forma parte de la realidad divina y absoluta. Estas dos categorías de personas, se equivocan. Para terminar, cuando se encuentra el equilibrio entre lo absoluto y la impermanencia, nuestro aquí y ahora deviene el punto central del universo.
El "aquí y ahora" no se equivoca nunca. En zazen, se puede comprender lo que es aquí y ahora. En zazen, se reunen los tres tiempos. Todo es impermanente, pueden olvidarlo todo, darse cuenta que están solos. Pueden comprender el aquí y ahora porque justamente paran de mirar al exterior y pueden comprender esta existencia infinita sin nacimiento, sin desaparición”.
La gravedad es un fenómeno que surge de las propiedades fundamentales del espacio-tiempo.
Sin embargo hasta el presente no hay una descripción cuántica de la gravedad. Algunos siguen “rompiéndose” la cabeza tratando de describir lo que solo puede ser experimentado.
De todas formas, el conocimiento científico es una importante fuente de información y desarrollo para el ser humano.
Según Erik Verlinde, físico que investiga la teoría de cuerdas en la Universidad de Amsterdam: “la gravedad es una completa ilusión, es nada más que una consecuencia de las leyes de la termodinámica”.
Podemos considerar también a la atracción de la gravedad, como el resultado de la organización de la información de los objetos materiales en el espacio.
El colapso de la función de onda que permite traspasar el umbral de la experiencia conciente depende de los estímulos percibidos por los sentidos, pero también y en gran medida, de la información contenida en el subconsciente (conciencia alaya) y en la memoria. Además la conciencia en si misma puede elegir por un estado particular (autocolapso). Esta capacidad de dar un verdadero "salto cuántico" de un estado a otro se puede utilizar para curar y restaurar la salud (medicina cuántica).
La propia información es la matriz sobre la que se construye el universo.
La información afecta la gravedad a nivel cuántico, esto decide por un único estado posible y genera una partícula de experiencia con una propia geometría del espacio-tiempo. La conciencia se crea a si misma.
El océano de potencialidad infinita, de múltiples posibilidades superpuestas no manifestadas, decide por un único estado particular, y esta partícula de experiencia contiene en si misma la información de todo el sistema (entrelazamiento cuántico).
El Maestro Dogen decía: “Nuestro mundo está definido por las diez direcciones. Cada dirección contiene totalmente la existencia básica de todas las demás direcciones. Esto es, todo punto en el espacio y tiempo, de frente o por detrás, vertical u horizontal, contiene en sí mismo todos los elementos de la existencia. Este hecho es fundamental para la comprensión de shinjitsunintai (la comprensión intelectual aprendiendo a través de la mente, unida a la práctica a través del cuerpo)
Shinjitsunintai es concebido frecuentemente como apegado a subjetividad y objetividad. Este no es el caso. Shinjitsunintai no es más que la verdadera identidad, el verdadero cuerpo enraizado en Buda y sin oponerse a ninguna de las diez direcciones del mundo. Las diez direcciones están contenidas en shinjitsunintai.
Tal vez sea ésta, la primera vez que oyes esta explicación. Ten en mente que cada dirección y cada región pueden ser aprehendidas juntas en una experiencia. Tiene la misma identidad y existen juntas en shinjitsunintai. Este cuerpo verdadero está compuesto por los cuatro elementos, tierra, agua, fuego y aire, y por los cinco skandhas. Para personas comunes, este mundo de experiencia es muy difícil de analizar y la visión clara es difícil de obtener, pero un santo está siempre conciente de la verdadera naturaleza del mundo. En efecto, él ve el mundo entero en una pequeña partícula de polvo”. (SHÔBÔGENZÔ SHINJINGAKUDO).
Lo importante es volver a la calma. Aprender a apagar alternativamente el conciente y permitir que la conciencia profunda se manifieste y se exprese.
La esencia solo puede ser experimentada por si mismo. Experiencia subjetiva, conocimiento directo.
La práctica de zazen permite realizarlo con la totalidad de nuestro ser. Inconcientemente. Naturalmente.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

me encanta esta informacion, ardo en deos de leerla, pero yo una vez recuerdo que me asome al salir de un ascensor a un piso que noe xistia y vi la constelacion de sagitario y el pensamiento de los cristalitos en la glandula pineal me vino a la mente solo, tambien pense en ese momento en la tunica de cristo que s ehizo por este proceso

Anónimo dijo...

lo de andar sobre las aguas me acuerdo que lo soñe en otra ocasio, y coincide con tu historia porque dices que esto no fue debido a la glandula pineal sino a que la vida es asi, lo de las antenas, que te parece esto que te cuento de jesus

a abraham tambien lo vi en un sueño con 900 años, es como si ahora de repente sabes que vivio en realidad todos esos años

la ultima vez que me paso esto fue hace 5 años sacando dinero del banco que pense en un aguila cazando un pez

Anónimo dijo...

me recuerda al mito de osiris e isis

Anónimo dijo...

tambien comentar que mi grupo preferido es meshuggah en hebreo loco, soy jesus y los romanos es lo que creen que soy en mi grupo preferido esta la clave

Anónimo dijo...

una vez senti que podia sentir el cerebro y me dolian los pelos y sentia sufrimiento pero solo si lo pensaba, ¿sabes de algo que tenga que ver con esto?

Anónimo dijo...

si os dais cuenta todo es logico que yo sea dios, justo cuando los seres humanos empezamos a hacer la vida tan comoda que no haga falta nada mas que hacer y luego disfrutar de tu tele o tu lo que sea que hagas en el ocio, pues aparezco yo para hacerla todo lo contrario, disfrutar de mi sabiduria para que hagais cosas al respecto, como cambiar el mundo a traves de la logica de si yo soy de una manera la sociedad no tiene porque hacerme de otra manera y asi todo ira de verdad de deporte

Anónimo dijo...

Me ha interesaod mucho lo del ojo de la tierra, creo que el ojo de ra es ese.

Anónimo dijo...

justo cuando no se puede ser mas fliz aparezco yo diciendo estas cosas que tienen todas realcion con la teoria de valdeanmagico


tambien me interesa la idea de que un atomo sea casi todo vacio

Anónimo dijo...

me parece que en la calavera de cristal esta la clave del maat re

Anónimo dijo...

y hollywood tambien

Anónimo dijo...

yo veo la vida como que te obliga a sociabilizarte para ganarte la comida y no tiene porque ser asi, nadie esta suficientemente bien solo

Anónimo dijo...

recuerdo pensar en hacer al ser humano para conseguir oro en el planeta tierra y hacer al ser humano pero fracasar y convertirme en caballo negro

Anónimo dijo...

nos hicieron reptiloides esclavos de su planeta, el primero fracaso y se convirtio en caballo negro, el segundo recluso extraterrestre es nuestro dios, eso creo por mis sueños

venian por oro

Anónimo dijo...

cuando llego el reptiloide re vio el resultado y le gusto, pero recuerdo que hubo otro reptiloide recluso que lo paso mal y le gusto un caballo negro de la tierra

tambien lo de las canarias que se invento la escritura es verdad

Anónimo dijo...

y cosas que volaban recuerdo echas por reptiles, que me esta pasando?

Anónimo dijo...

ademas ya han descubierto como sacar energia gratis y simplemente no nos lo dicen

Anónimo dijo...

tambien con pocos años vi un dragon saliendo de un libro, tres años tendria

Anónimo dijo...

se desvanecio mi sueño y se fue el dragon, doble la esquina y vi un hombre que pense este tambien lo ha visto y ahora cree en dragones como yo, poco despues le echaron de la radio donde trabajaba con mi padre, se debio volver loco