Según valdeandemagico, la pirámide de Keops medía la estabilidad magnética del planeta tierra (además de temperatura, vientos, movimientos sismicos...)y mandaba dichos datos al espacio. La camara del Rey, era el amplificador fractal, cuya señal portadora (1.42 Ghz) salía por los conductos de ventilación. Todas las medidas de canalizaciones, cámaras y demás están relacionadas con las ondas electromagnéticas que por ahí viajaban.

sábado, enero 14, 2012

Sustituimos la ubicuidad de Dios, por el SoLoMo del Universo Inteligente

Según la teoría del todo de Valdeandemagico, a partir del 2012 empezaremos a sustituir conceptos de los últimos 4000 años, como que Dios es ubicuo, por otros como que el Universo Inteligente es SoLoMo.

Santo Tomás de Aquino hablaba de la inmensidad, omnipresencia y ubicuidad de Dios. Sin embargo la teoría del todo de Valdeandemagico empieza a hablar de que el Universo Inteligente es SoLoMo. Y que significa, pues SoLoMo es la abreviatura de So: Social por su papel en el mantenimiento de conexiones permanentes con amigos, eventos, actividades... Lo: Local, por su capacidad para ganar relevancia en la ubicación en donde uno se encuentra, así como su actividad en tiempo real, y Mo: Móvil, ya que hay presencia en todas partes, en cualquier lugar y siempre estará disponible.

Valdeandemagico ha ido a la sede de Movistar en Madrid, para ver como creaban un Belén tridimensional, siguiendo algo parecido a como modificamos la orientación de las moléculas de agua, o como con campos magnéticos creaba un arbol de Navidad, también comprueba como cada pelo de nuestro cuerpo es un sensor especializado, o como aprendemos a  almacenar infinita información en un simple átomo, o como asumiendo que nosotros somos máquinas moleculares, estamos aprendiendo a crear moléculas que controlamos en remoto, o como el personal de Málaga va a colaborar en el diseño de seguridad del como se pasaran información todas las máquinas del futuro, lo que llamamos M2M, o como todas as estructuras que vamos viendo que se crean en el universo, obserbamos que se parecen a las estructuras con las que está formado nuestro cuerpo....

Ante un futuro tan prometedor, Valdeandemagico se pregunta, ¿seguro que estamos en crisis? o simplemente es que como predijo Alvin Toffer:

Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender.




Crean una memoria cuántica de un solo átomo

El sistema podría aumentar la potencia de los ordenadores cuánticos y la eficacia de las redes que los unen


Un equipo de investigación alemán ha conseguido almacenar información cuántica en un solo átomo. Los científicos escribieron el estado cuántico de fotones individuales, como partículas de luz, en un átomo de rubidio y lograron volver a leerlos después de un tiempo. Esta nueva técnica podría ser utilizada para diseñar ordenadores cuánticos más potentes y mejorar las redes que los unen en grandes distancias. Por Elena Higueras.




Tomografía del proceso de almacenamiento de 
la información. Fuente: Nature.
Tomografía del proceso de almacenamiento de la información. Fuente: Nature.
En un futuro, los ordenadores cuánticos serán capaces de hacer frente en un instante a tareas computacionales en las que los ordenadores de hoy en día emplearían años. Las computadoras del mañana desarrollarán su enorme potencia de cálculo a partir de su capacidad para procesar simultáneamente las diversas piezas de información que se almacenan en el estado cuántico de los sistemas físicos elementales, como átomos y fotones.

Pero para tener semejante capacidad de operación, las computadoras cuánticas deberán intercambiar estas piezas de información entre sus componentes individuales. Los fotones son especialmente adecuados para ello, mientras que las partículas de materia se utilizarán para el almacenamiento y el procesamiento de la información.

En la actualidad, los investigadores están buscando métodos que permitan intercambiar información cuántica entre fotones y materia. Aunque esto ya se ha experimentado con conjuntos de muchos miles de átomos, un equipo de físicos del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching (Alemania) ha demostrado ahora que la información cuántica también se puede intercambiar entre átomos y fotones de una forma controlada, informa un comunicado de la revista Nature.

“El uso de un solo átomo como unidad de almacenamiento tiene varias ventajas. La miniaturización extrema es sólo una de ellas”, advierte Holger Specht, uno de los científicos del Instituto Max Planck involucrados en el estudio. La información almacenada puede ser procesada manipulando directamente el átomo, lo que resulta importante para la ejecución de operaciones lógicas en una computadora cuántica. "Además, ofrece la oportunidad de comprobar si la información cuántica almacenada en el fotón se ha escrito correctamente en el átomo sin destruir el estado cuántico", añade Specht. Esto permite determinar en una fase temprana si un proceso de cálculo debe repetirse debido a un error de almacenamiento.

El hecho de que, hasta hace muy poco, nadie hubiera logrado el intercambio de información cuántica entre fotones y átomos individuales se debe a que la interacción entre las partículas de luz y los átomos es muy débil. Para comprenderlo fácilmente, los investigadores ponen el siguiente ejemplo en el comunicado: “es como si los átomos y los fotones no se percatasen mucho el uno del otro, como si dos invitados a una fiesta apenas hablasen entre sí y, por lo tanto, sólo intercambiasen una cantidad mínima de información”.

El truco está en la interacción entre átomos y fotones

Para mejorar esta interacción, los científicos de Garching utilizaron un truco: Colocaron un átomo de rubidio entre los espejos de un resonador óptico, y utilizaron un láser muy débil para introducir fotones individuales en el resonador. Los espejos del resonador reflejaron los fotones varias veces, lo que mejoró la interacción entre fotones y átomos. Siguiendo el ejemplo anterior, ahora los invitados se ven con más frecuencia, lo que incrementa las posibilidades de que se comuniquen.


Los fotones llevaron la información cuántica en la forma de su polarización. Esto puede ser zurdo, es decir cuando la dirección de la rotación del campo eléctrico es hacia la izquierda, o diestro, cuando la rotación se produce en el sentido de las agujas del reloj. El estado cuántico del fotón puede contener ambas polarizaciones simultáneamente en lo que se denomina un estado de superposición.

En la interacción con el fotón, el átomo de rubidio suele excitarse y luego perder esa excitación por medio de la emisión de un fotón más. Pero eso era precisamente lo que los investigadores no querían que sucediera. Por el contrario, la absorción del fotón estaba pensada para llevar al átomo de rubidio a un estado cuántico definido, estable. Los investigadores lo lograron gracias a la ayuda de un haz de láser más, el denominado láser de control, que se hizo incidir sobre el átomo de rubidio al mismo tiempo que éste interactuaba con el fotón.

La orientación del espín del átomo contribuye decisivamente a un estado cuántico estable generado por el control del láser y el fotón. El espín da al átomo un momento magnético. El estado cuántico estable, lo que los investigadores utilizan para el almacenamiento, viene determinado por lo tanto por la orientación del momento magnético. El estado se caracteriza por el hecho de que refleja el estado de polarización del fotón: la dirección del momento magnético corresponde a la dirección de rotación de la polarización del fotón, una mezcla de ambas direcciones de rotación son almacenadas por una mezcla correspondiente de los momentos magnéticos.

Este estado es leído por el proceso inverso: la irradiación del átomo de rubidio con el láser de control de nuevo hace que se vuelva a emitir el fotón. En la gran mayoría de los casos, la información cuántica leída en los fotones coincidió así con la información almacenada originalmente, descubrieron los físicos de Garching.

Resultados

La cantidad que describe esta relación, llamada de fidelidad, fue superior al 90%. Esto es significativamente mayor que la fidelidad del 67% que se puede lograr con los métodos clásicos, es decir, aquéllos que no se basan en efectos cuánticos. Por tanto, el método desarrollado en Garching constituye una memoria cuántica real.

Por otra parte, los físicos midieron el tiempo de almacenamiento, es decir, el tiempo en el que se puede conservar la información cuántica en el rubidio, y el resultado fue de alrededor de 180 microsegundos.

"Esto es comparable con los tiempos de almacenamiento de todas las memorias cuánticas anteriores basadas en conjuntos de átomos", señala Stephan Ritter, otro investigador involucrado en el experimento. Sin embargo, sería necesario un tiempo de almacenamiento significativamente más largo para que el método se pudiese utilizar en un ordenador o en una red cuántica.

Además, existe otra característica que tiene que ver con la calidad de la memoria cuántica de un solo átomo que se podría mejorar: la llamada eficiencia. Se trata de medir cómo muchos de los fotones irradiados se almacenan y luego se pueden volver a leer. En este caso, los resultados positivos fueron inferiores al 10%.

En opinión de Ritter, “los límites en el tiempo de almacenamiento se deben principalmente a las fluctuaciones del campo magnético del entorno del laboratorio. Por lo tanto, se podría incrementar mediante el almacenamiento de la información cuántica en átomos que sean insensibles a los campos magnéticos".

Por otra parte, la eficacia está limitada por el hecho de que el átomo no se mantiene quieto en el centro del resonador. Esto hace que la fuerza de la interacción entre átomos y fotones disminuya. En este caso, los investigadores podrían mejorar la eficiencia mediante una mayor refrigeración del átomo, es decir, reduciendo aún más su energía cinética.

El equipo de científicos del Instituto Max Planck en Garching ya está trabajando en estas dos mejoras. "Si esto tiene éxito, las perspectivas de la memoria cuántica de un solo átomo serían excelentes", vaticina Stephan Ritter.

El Humeante Corazón Rosa de la Nebulosa Omega


Una nueva imagen de la Nebulosa Omega, captada por el Very Large Telescope (VLT) de ESO, es una de las más nítidas de este objeto jamás obtenida desde tierra. Muestra las polvorientas partes centrales de color rosa de esta conocida cuna estelar, revelando extraordinarios detalles en este paisaje cósmico de nubes de gas, polvo y estrellas recién nacidas.
El colorido gas y el polvo oscurecido de la Nebulosa Omega son la materia prima para la creación de la siguiente generación de estrellas. En esta zona concreta de la nebulosa, las estrellas más nuevas de la escena — de un brillo deslumbrante y un reluciente color blanco azulado— iluminan todo el conjunto. Los lazos de polvo de aspecto humeante de la nebulosa se recortan sobre el fondo de gas incandescente. Los colores rojizos dominantes, que se extienden por esta parte en forma de nube, surgen del hidrógeno en forma de gas, el cual brilla bajo la influencia de los intensos rayos de luz ultravioleta que emanan de las jóvenes estrellas calientes.
La Nebulosa Omega ha tenido muchos nombres, dependiendo de quién, cuándo y qué se creía estar observando en cada caso. Estos otros nombres incluyen el de la Nebulosa del cisne, la Nebulosa de la herradura e incluso la Nebulosa de la langosta. El objeto también fue catalogado como Messier 17 (M17) y NGC 6618. La nebulosa está ubicada a una distancia de 6.500 años luz en la constelación de Sagitario (El Arquero). Objetivo popular entre los astrónomos, este campo de polvo y gas iluminado se clasifica como una de las cunas de estrellas masivas más joven y más activa de la Vía Láctea.

La imagen se obtuvo con el instrumento FORS (FOcal Reducer and Spectrograph) instalado en Antu, uno de los cuatro Telescopios Unitarios del VLT. Además del enorme telescopio, la precisión de esta imagen fue posible gracias a la estabilidad del cielo durante la observación (pese a la existencia de algunas nubes) [1]. El resultado es esta nueva imagen que se encuentra entre las más nítidas de esta parte de la Nebulosa Omega tomada jamás desde tierra.
Esta imagen es una de las primeras producidas como parte del programa ESO Cosmic Gems (Joyas Cósmicas de ESO) [2].



Notas.

[1] El "seeing" — un término utilizado por los astrónomos para medir los efectos de distorsión provocados por la atmósfera terrestre — durante las noches de observación era muy bueno. Una medida común del “seeing” es el diámetro aparente de una estrella al mirarla a través de un telescopio. En este caso, la medida del “seeing” era de 0,45 segundos de arco, una medida extremadamente favorable que implica poco emborronamiento y titilar del objeto de interés.

[2] El programa ESO Cosmic Gems es una iniciativa de divulgación que pretende producir imágenes de objetos interesantes, enigmáticos o visualmente atractivos utilizando telescopios de ESO, con un fin educativo y divulgativo. El programa utiliza pequeñas cantidades de tiempo de observación, combinado con tiempo no utilizado en los programas de los telescopios, con el fin de minimizar el impacto en las observaciones científicas. Todos los datos obtenidos también están disponibles para posibles aplicaciones científicas y se ponen a disposición de los astrónomos a través de los archivos científicos de ESO

Crean una molécula magnética para fabricar ordenadores cuánticos

Investigadores españoles desarrollan un material para una de las piezas fundamentales de estos dispositivos: la puerta lógica cuántica


En el marco de una investigación liderada por el CSIC, un equipo de investigadores españoles ha conseguido desarrollar una molécula magnética capaz de comportarse como una puerta lógica cuántica, a través de una reacción química. Este avance supone que se podrá fabricar una de las piezas fundamentales de los ordenadores cuánticos, aparatos que se espera resuelvan mucho más rápido que los ordenadores tradicionales determinados problemas, que agilicen las búsquedas en bases de datos y que aumenten enormemente la seguridad informática.




Chip fabricado en otro ámbito, por D-Wave Systems Inc., diseñado 
para operar como procesador cuántico. Fuente: Wikimedia Commons.
Chip fabricado en otro ámbito, por D-Wave Systems Inc., diseñado para operar como procesador cuántico. Fuente: Wikimedia Commons.
En el marco de una investigación liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se ha logrado desarrollar una molécula magnética capaz de comportarse como una puerta lógica cuántica, a través de una reacción química.

Este avance es una de las aproximaciones “más sencillas y eficientes” de crear una de las piezas fundamentales para la fabricación de los ordenadores cuánticos.

Componente básico del ordenador cuántico

Las computadoras cuánticas y las tradicionales requieren los mismos componentes básicos: las puertas lógicas y las unidades de memoria. La diferencia es que las piezas del ordenador cuántico deben ser capaces de presentar los dos estados del código binario de forma simultánea, según las leyes de la física cuántica.

La función de las puertas lógicas consiste en ejecutar órdenes sobre la información almacenada en las unidades de memoria. En computación cuántica, cada puerta debe estar formada por dos componentes diferentes y acoplados entre sí.

“El problema reside en que la naturaleza tiende a crear estructuras simétricas”, explica el investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (INA), del CSIC y de la Universidad de Zaragoza, responsable de la investigación, Fernando Luis.


Esfera de Bloch que representa un qubit, bloque de construcción 
fundamental de los ordenadores cuánticos. Fuente: Wikimedia Commons.
Esfera de Bloch que representa un qubit, bloque de construcción fundamental de los ordenadores cuánticos. Fuente: Wikimedia Commons.
Para solucionarlo, el equipo de Luis ha desarrollado una molécula asimétrica compuesta por dos átomos de Terbio. Aunque dichos átomos son iguales, en esta molécula se encuentran encapsulados en dos corpúsculos orgánicos diferentes.

Luis señala que “de esta forma, cada uno de ellos presenta propiedades magnéticas distintas, por lo que la molécula cumple los requisitos de una puerta lógica cuántica”.

Seguridad cuántica

Según el investigador del CSIC, la creación de esta molécula a través de una reacción química “es la más barata, eficiente e inteligente de las que existen hasta este momento”.

Aunque ésta no es la primera vez que se desarrolla una puerta lógica cuántica, “las logradas hasta el momento requieren técnicas complejas y condiciones muy específicas, mientras que ésta es estable en estado sólido, y una sola reacción da lugar a millones de ellas”, añade.

El esfuerzo para lograr un ordenador cuántico está justificado por las posibilidades que este nuevo tipo de computación será capaz de ofrecer. El hecho de que estos dispositivos puedan manejar dos posibilidades de forma simultánea “permitirá resolver mucho más rápido problemas a los que un ordenador convencional debe dedicar mucho tiempo o que incluso es incapaz de solventar”, explica el investigador Luis. “También agilizará las búsquedas en bases de datos”.

Una de las ventajas fundamentales de los ordenadores cuánticos está relacionada con la seguridad. Luis comenta: “Una de estas computadoras podrá descifrar cualquier clave cifrada por un ordenador convencional al tiempo que una clave creada por uno cuántico será indescifrable por cualquier otro”.

El desarrollo de esta molécula, que ha sido publicado en la revista Physical Review Letters, ha contado con la participación de investigadores del Departamento de Química Inorgánica de la de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Nanociencia de Aragón de la Universidad de Zaragoza.








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Preparan la seguridad de la futura 'Internet de los objetos'

La red del futuro permitirá la interacción de los usuarios con cada vez más objetos y dispositivos, lo que implicará nuevas amenazas. La Universidad de Málaga colabora en un proyecto europeo destinado a sentar las bases de este nuevo entorno en materia de seguridad.  El objetivo es construir una red de expertos y de comunidades de ingeniería del software, de servicios y de seguridad.
Desde la UMA se ha realizado una hoja de ruta de cómo debería ser la investigación en el área del software seguro./ NESoS
UMA/ SINC | 13 enero 2012 12:05
Es difícil anticipar hacia dónde evolucionará un medio tan dinámico y heterogéneo como internet, pero los expertos predicen que su tamaño y alcance cada vez será mayor. Se estima que en menos de diez años el número de objetos conectados a la red –actualmente 2.000 millones– se multiplique por 300.
Esta red del futuro, que se ha venido a llamar la 'Internet de los objetos' es, según la Comisión Europea, "un medio de interacción de máquinas, vehículos, aparatos, sensores y otros dispositivos" que en los próximos años serán gestionados por sus propietarios desde cualquier lugar.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) participa en un proyecto europeo sobre estos avances. La investigación tiene por objetivo crear una red de expertos y poner en contacto a todas las comunidades de ingeniería del software, de servicios y de seguridad. 
Bajo el nombre de 'The Network of Excellence on Engineering Secure Future Software Services and Systems (NESSoS)', esta iniciativa nace como respuesta conjunta al poco camino que hasta el momento se había recorrido de forma común en esta área.
Hoja de ruta para investigar en software seguro
"Lo que se intenta es que desde que se conciba una aplicación se piense en seguridad", explica Carmen Fernández, investigadora de la UMA. Desde esta universidad se ha realizado una hoja de ruta de cómo debería ser la investigación en el área del software seguro, además de identificar qué grupos a nivel mundial trabajan en este campo.
"Estamos trabajando para que Europa tenga su propio camino aunque sin ir muy lejos del que se sigue en EE UU, así evitaremos problemas con los estándares", añade Fernández.
En concreto, la principal finalidad es incluir y reforzar de forma progresiva los conceptos de 'confianza' y 'reputación' en todo tipo de aplicaciones. "Tú te proteges cuando te instalas un antivirus, pero únicamente te defiende ante lo que puede acceder a tu ordenador, en el caso de la interacción con otros usuarios no llegas a saber quién puede haber al otro lado y, mucho menos, cómo se va a comportar", explica esta investigadora.
Alfabetización de los usuarios
Lo anterior, en parte, se traduce en buscar mecanismos que faciliten la toma de decisiones sobre si podemos o no interactuar con según qué sujetos. "Para ello, es necesario además centrar los esfuerzos en la alfabetización de los usuarios; se ha de saber que cuando todo esté interconectado, seguramente no nos interese que todos nuestros 'amigos' sepan, por ejemplo, que llevamos un mes fuera de casa".
Esto se encuentra directamente en conexión con otro de los objetivos en los que participa la UMA: el apartado de integración, para el que han diseñado un calendario de jornadas con la intención de fijar criterios y aunar políticas de investigación en materia de seguridad informática.
El proyecto NESSoS, en el que colaboran empresas, fundaciones y universidades de España, Bélgica, Francia, Italia, Noruega, Suiza y Alemania; está financiado con 3,8 millones de euros y tiene prevista su finalización en 2014.
El grupo de la de la UMA que está realizando la investigación es Network Information and Computer Security Lab (NICS). Está integrado en el grupo GISUM, y lo dirige el catedrático del departamento de Lenguajes y Ciencias de la Computación, Javier López.

Cada folículo de la piel actúa como un sensor del tacto especializado


Científicos estadounidenses muestran, en un trabajo realizado con ratones, cómo cada folículo piloso de la piel actúa como un sensor independiente. La información que capta se une a la del resto de folículos y se organiza en la médula espinal, desde donde se envía al cerebro.
Los folículos 
captan detalles 
diferentes
Cada folículo funciona como un órgano sensorial distinto, ‘sintonizado’ para registrar diferentes clases de detalles. Imagen: David D. Ginty / Cell
SINC | 22 diciembre 2011 20:00
Permite distinguir si sobre la piel se posa un mosquito o cae una gota de agua
El sentido del tacto del ser humano es capaz de distinguir, por ejemplo, si sobre la piel se posa un mosquito o cae una gota de agua. Expertos norteamericanos muestran por primera vez su funcionamiento y el recorrido que realiza la información desde que el vello recibe un estímulo en la epidermis hasta que llega al cerebro. La investigación se publica en la última edición de la revista Cell.
Estudiando las neuronas en el cuero cabelludo de los ratones, los autores observaron patrones muy ordenados, lo que sugiere que cada tipo de folículo piloso funciona como un órgano sensorial distinto, ‘sintonizado’ para registrar diferentes clases de detalles.
“Cada tipo de folículo piloso incluye una combinación específica de terminaciones mecanosensoriales. Los folículos sensoriales se organizan siguiendo un patrón repetitivo y estereotipado en la piel del ratón”, explica David Ginty investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins (EE UU) y líder de la investigación.
Según el trabajo, cada folículo está conectado al sistema sensorial mediante un ‘cable’ y a través de él emite información que se une a la que envían el resto de folículos en la médula espinal. Desde allí, lo que han recogido los sensores se puede integrar en los impulsos con destino al cerebro.
“Ahora podemos ver con detalle cómo los folículos pilosos y las neuronas asociadas a ellos están organizados entre sí. Esta estructura permite pensar cómo se integra y procesa la información mecano-sensorial para la percepción del tacto”, explica Ginty.
El equipo de Ginty ha desarrollado una forma de etiquetar las distintas poblaciones de los receptores sensoriales de la piel, llamados mecanorreceptores de umbral bajo (LTMR por sus siglas en inglés).
Antes de este estudio, era muy complicado visualizar estos receptores sensibles a la flexión, a la presión y el estiramiento en su estado natural. “Las neuronas son difíciles de estudiar porque se extienden desde la médula espinal hasta llegar a la piel. La sensación, por ejemplo, en la punta de los dedos de los pies depende de células que están distribuidas a lo largo de más de un metro”, explica el investigador.
Al no tener tanto pelo como un ratón, no está claro si en los humanos algunas de estas neuronas dependen de los vellos para captar sensaciones y el resto son simplemente parte de la estructura neural bajo la piel.
Además, Ginty reconoce que no sabe cómo estas neuronas se las arreglan para organizarse de esta manera durante el desarrollo.