Según valdeandemagico, la pirámide de Keops medía la estabilidad magnética del planeta tierra (además de temperatura, vientos, movimientos sismicos...)y mandaba dichos datos al espacio. La camara del Rey, era el amplificador fractal, cuya señal portadora (1.42 Ghz) salía por los conductos de ventilación. Todas las medidas de canalizaciones, cámaras y demás están relacionadas con las ondas electromagnéticas que por ahí viajaban.

jueves, marzo 15, 2012

Los Moais eran detectores sísmicos

LOS MOAIS ERAN DETECTORES SISMICOS. SE PONÍAN EN EQUILIBRIO Y SI LA TIERRA TEMBLABA, ELLOS SE MOVÍAN, POR LO QUE SI VOLVÍAMOS 100 AÑOS DESPUES, CON VERLES, YA SABÍAMOS LA ESTABILIDAD QUE HABÍA HABIDO EN LA ZONA.RECORDEMOS QUE SOBRE EL AÑO 11.500 AL MENOS DURANTE 1300 AÑOS, LA TIERRA ERA CASI COMO CERA.
El libro de Enoc, escribe: la altas montañas se resquebrajarán y derrumbarán y las colinas se rebajarán y fundirán, como la cera ante la llama.




Según la teoría del todo de Valdeandemagico, los Moais de la Isla de Pascua, los pusieron los dioses para ver la estabilidad de la tierra, para detectar variaciones sísmicas,  terremotos. Estaban incluidos en el sistema de monitorización terrestre construido en Giza, y cuya señal era transmitida al espacio desde la cámara del Rey de la pirámide de Keops, salía una portadora de 1.42 Ghz por las guías de onda (conductos de ventilación) y llevaba la información de todas las constantes físicas del planeta tierra, incluida ésta, de si había habido terremotos en la región opuesta al lugar de las pirámides. Simplemente con ver que se había caído el gorro, servía para saber que había habido un terremoto.

En los dos años que lleva el blog de la teoría del todo de Valdeandemagico, ya nos hemos atrevido a hablar sobre que la Sábana Santa de Turin se hizo porque el cuerpo de Jesús recibió un pulso parecido al que emitían en las pirámides de Keops, de que el mapa Piri Reis se hizo desde el centro de monitorización de datos terrestres de Giza,que el último toque de modificación no lo dieron en Eridú, que las líneas de Nazca era la etiqueta RFID que identificaba al planeta tierra, que el Ankh estaba relacionada con la detección  del aurea humana, que el Roque Nublo fue labrado artificialmente como vértice geodésico, ya que el relieve de la tierra variabla... Y seguimos y seguimos viendo las cosas con una forma radicalmente diferente a lo que nos han contado. Así que hoy toca hablar de los Moais, y la visión particular de la teoría del todo de Valdeandemagico.


Viendo la figura de la trituradora básica de la teoría del todo de Valdeandemagico, se observa como se mueven las líneas de energía, y que absorben en los extremos, llamados polos, y que en el ecuador magnético hay un máximo, pues bien, además de construir las tres sondas para coger esa señal (cámaras subterraneas de las pirámides), fueron a lo largo de los ecuadores magnéticos haciendo señales que indicaran al punto remoto de recepción, como iba variando el relieve de la tierra, y cuando era de estable para poder volver a desarrollarse una vida sostenible.

El parámetro principal a medir, era la señal del campo magnética, ya que su inestabilidad fue la que causó la gran catastrofe de hace 11.500 años, y su estabilización durá varios milenios.

Recordemos que la teoría del todo de Valdeandemagico ya ha explicado como labraron el Roque Nublo(Gran Canaria) en el punto más alto de las Islas Hespérides, y lo hicieron para tener un punto de referencia, pues uno de los grandes hundimientos de esa gran catastrofe, fue el de la Atlantida.

También explicó la teoría del todo que en Nazca construyeron esos símbolos, que según Valdeandemagico, eran como el código QR en la actualidad, es decir indicaba al punto remoto receptor que en este planeta había ballenas, flores, árboles, pájaros... Este sistema de monitorización lo construyeron en más planetas, pues algunos solo son habitables cuando su campo magnético es fuerte y estable, y con ello es cuando se planta vida, la cual se desarrolla luego, pero dicho campo magnético puede volverse inestable, y el planeta desertizarse.

Pues siguiendo con esta línea de la teoría del todo de Valdeandemagico, hoy toca hablar de los Moais de la Isla de Pascua, los cuales, según Valdeandemagico, se pusieron ahí teniendo como principal objetivo analizar el equilibrio a una escala más pequeña. Es decir, mediría deformaciónes de la tierra mucho más pequeñas, y sobre todo analizaría terremos en la zona.



Supongamos que en una playa, allanamos un trozo de playa, y ponemos 15 bolos con una moneda encima, y ahora iremos viendo cada vez que pasa gente cerca, como los bolos de van inclinando un poco, y que puede llegar un momento que se cae la moneda de arriba, y que si movemos más, pues llega a caerse el bolo. Pues una vez que entendemos que estamos en una época donde el manto de la corteza terrestre es inestable, pasaría algo parecido con la capa superficial del planeta tierra, así ponemos 15 monais en una Isla, donde había bastante actividad sísmica, y vamos monitorizando como los monais siguen en pie, se van inclinando, y hasta puede que se caiga un sombrero de arriba, o incluso todo el monai.

Por supuesto, necesitamos monitorizar su estado desde otro planeta, así que se construyen con una altura determinada, y se ponen a una distancia entre ellos, que coincide con las frecuencias de los campos magnéticos que circulan por la tierra. Aunque parezca un sistema de monitorización muy primario, sin embargo es un sistema muy duradero, podría servir para monitorizar la tierra durante varios milenios.

Todo esto hay que pensarlo, como si nosotros decidimos ir al último planeta practicamente habitable, y tenmos que mandar una misión espacial para analizar sus parámetros de habitabilidad. Lo ideal es coger varios planetas con posibilidades, y ahora construir en ellos una red de monitorización de constantes físicas, y dejarla un tiempo largo. Todos esos datos los mandamos a nuestro planeta, es decir la misión espacial solo construye la estación. Y analizando todos esos datos, podemos saber como varía la temperatura, las mareas, los terremotos, los vientos, los campos magnéticos... y tras un periodo de tiempo, conseguimos saber cual de los planetas es el más interesante para habitar.

Y una cosa importante es que para que esas sondas, y esa estación de monitorización, fuese duradera, tiene que ser construida con materiales propios de ese planeta.

Por supuesto cuando la civilización ahí vaya desarrollandose, esas construcciones se verán como algo a lo que adoran, y a las personas que las construyeron, pues serán vistas como dioses.

Lo que busca Valdeandemagico en los Moais es el equilibrio, él como lo tuvieron que diseñar así para detectar los movimientos terrestes, y curiosamente los primeros expedicionarios españoles que los encontraron, les llamó también la atención el problema de ese equilibrio.

Recordemos que hace unos 11.500 años fue la última gran erupción volcánica en la isla de Pascua.Esas fechas coinciden con la de la gran catastrofe que hizo que se construyera este sistema de monitorización. Una prueba fiable para saber los lugares donde se construyeron esas marcas, son esas piedras gigantescas que estaban encajadas a la perfección, y con muchas esquinas. Es para Valdeandemagico, simplemente significa que sabían ablandar piedras, y que sabían lo que era el cemento, el geopolímero que utilizaban a crear piedras a través de moldes. En todos los sitios por donde pasaron los constructores del sistema de monitorización terrestre, dejaron exactamente las mismas pruebas.

Recordemos que ahí estaba el continente MU, estaba Lemuria.
Según hwee-Yong Jang en su libro "El Proyecto Gaia", cuenta que Mu, la primera conciencia del universo, une a la sociedad llamada Lemuria, una sociedad etérea más que material, en la cual la comunicación se realizaba vía telepática.

Lemuria es el nombre de la última parte del Gran continente que existió en el Pacífico Mu. La verdadera destrucción de Mu y su subsiguiente hundimiento empiezan en los 30,000 AC. Esta acción continuó por muchos miles de años hasta que la última porción del antiguo Mu, conocido como Lemuria fue también sumergida en una serie de nuevos desastres, los cuales terminaron entre 10,000 y 12,000 AC. Esto ocurrió precisamente antes de la destrucción de Poseidonis, la última parte del Continente del Atlántico: Atlantis.
 
El Señor Aramu-Muru (Dios Meru) fue uno de los grandes Lemurianos sabios y el Guardián de los Pergaminos durante los últimos días del juicio de Mu o de la condenada Mu. Fue bien conocido para el Maestro de Lemuria que una catástrofe final causaría gigantescas mareas para hundir lo último de sus tierras en el mar embravecido y en el olvido.


Los primeros dibujos y descripciones se deben a la expedición española de González de Haedo.
moais
Foto: Iko.
La expedición de González de Haedo a la isla de Pascua tuvo lugar en noviembre de 1770 y fue ordenada por el virrey del Perú. Estaba compuesta por el navío San Lorenzo, capitaneado por el propio González de Haedo y con 547 tripulantes, y por la fragata Santa Rosalía, con unos 260 hombres y cuyo capitán era Antonio Domonte.
Los españoles fueron los segundos europeos en llegar a Pascua (o Rapa Nui), tras los holandeses que arribaron en 1722. Lo más importante de la expedición de Haedo es que localizó el punto exacto en el que estaba la isla y tomó posesión de ella para la corona española, bautizándola como isla de San Carlos en honor al rey Carlos III. Trazaron el primer mapa de la isla, en el que representaron los moáis, siendo estos los primeros dibujos conocidos de las célebres esculturas. Además crearon un diccionario rapanui-español, que constaba de ochenta y ocho palabras más los diez primeros números.
moais
Foto: Ian Sewell, Wikipedia.
moais
Foto: Wachunei.
La expedición llegó a la isla de Pascua el 15 de noviembre. Avistaron los moáis que hay en la costa y en la lejanía creyeron que eran árboles gruesos. Tras comprobar que los indígenas eran pacíficos, los españoles desembarcaron y pudieron observar de cerca las estatuas.
Esta es la descripción del capitán Domonte, de la fragata Santa Rosalía (lo transcribo en castellano actual):
“Hemos averiguado que los árboles que nos parecían pirámides son estatuas, o imágenes de los ídolos que adoran estos naturales, son de piedra, tan elevados y corpulentos que parecen columnas muy gruesas, y según después averigüé, examiné y tome su dimensión, son de una pieza todo el cuerpo, y el canasto es de otra. En éste tienen construida una pequeña concavidad en su superficie alta en la que colocan los huesos de sus muertos, de que se infiere que tienen ídolo y pira en uno, sin poder comprender el modo con que habrán erigido esta estatua tan soberbia, y mantenerla en un equilibrio sobre cuatro pequeñas piedras que asientan en la basa, o pedestal que sostiene todo este gran peso.
El material de la estatua es de piedra muy dura, y por consiguiente pesada, habiéndola yo examinado con una picaza despidió fuego, prueba de su solidez. El canasto es de otra piedra no tan sólida y de color de la vena del hierro, es bastante pesada, y se haya mucha en la isla, pero semejante a la estatua, no la he visto; su construcción es muy mazorral.”
moais
moais
Los primeros dibujos de los moáis realizados por la expedición de Haedo.
“En la configuración del rostro sólo se manifiesta una excavación tosca para los ojos; las narices están medianamente sacadas, y la boca alcanza de una a otra oreja, figurando una pequeña mortaja o excavación en la piedra, el cuello tiene alguna similitud; carece de brazos y piernas, procediendo desde el cuello para abajo en forma de un canto mal desbastado.
El diámetro del canasto es mucho mayor que el de la cabeza en que asienta, y su circunferencia baja sobresale mucho de la frente de la estatua, causando admiración esta postura sin desplomarse. De esta confusión pude salir con la investigación que hice de otra estatua pequeña, en cuya cabeza tenía figurada una a modo de mecha que debía entrar en el canasto, el que a sí mismo había de recibir en una especie de carlinga, o mortaja correspondiente, y de este modo se puede mantener el canasto sobresaliendo de la frente; pero la elevación de la estatua, y colocación del canasto por unas gentes que carecen de máquinas, y materiales para construirlas, causa admiración, y aún creo que la piedra de la estatua no es producto de la isla en la que absolutamente desconocen el hierro, cáñamo y maderas gruesas. Sobre este asunto queda mucho que trabajar al discurso.”
moais
Una hipótesis de cómo fueron tallados. Foto: Anlopelope.
“Habiendo hecho la dimensión geométrica de la estatua más alta que se halla a la orilla de esta ensenada, hallé que tenía de alto cincuenta y dos pies y seis pulgadas de Castilla, incluso el canasto, que tenía cuatro pies y ocho pulgadas de la misma medida, advirtiendo que en la parte del este de la isla se hallan otras de más elevación, según noticias de los exploradores, se hallan otras muchas repartidas por el terreno interior que son como de dos o tres estados, y entre de éstas se encuentran innumerables que sólo constan de una pirámide, o montón de piedras mal formadas, digo colocadas, en cuya cúspide asientan una piedra redonda bañada de tierra blanca, a imitación de una calavera humana, de que se deja ver que allí tienen sus sepulcros. Las estatuas de configuración se llaman ‘moay’, a quienes los naturales manifiestan tener mucha veneración, y se ofenden cuando nos aproximamos a ellas para reconocerlas.”
La medida “estado” citada en el texto era equivalente a la estatura media de un hombre. El moái más alto de la isla, conocido como moái Paro y actualmente destruido, medía cincuenta y dos pies y seis pulgadas de Castilla, lo que equivaldría a unos 14,5 metros.

¿Miran los 'Moais' de Pascua a las estrellas?

Las enigmáticas esculturas de la isla de Pascua, los 'moais', podrían estar orientados de forma consciente hacia determinadas estrellas, más importantes que el Sol para la civilización 'Rapa nui', según la tesis del astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Juan Antonio Belmonte.

El investigador ha hecho, junto al antropólogo de la Universidad de Chile Edmundo Edwards, "una reinterpretación arqueoastronómica" de los 'ahus' -las plataformas ceremoniales sobre las que se erigen los 'moais'-, para lo que se han estudiado unos 30 de esos emplazamientos.

Ambos han "reinterpretado" teorías anteriores, especialmente del astrónomo estadounidense William Liller, para quien los 'ahus' estaban orientados hacia las puestas y salidas del Sol en los equinoccios y en el solsticio de invierno.
.
Juan Antonio Belmonte precisa que hay más de un centenar de 'ahus' en la isla, por lo que habría que hacer un estudio estadístico "en detalle" para verificar que se orientaban en función de la astronomía y de la topografía, algo similar a lo que, para su sorpresa, encontró este arqueastrónomo en Egipto.

"Los egiptólogos decían que los templos estaban orientados hacia el Nilo y nosotros hemos hallado que los egipcios elegían lugares con una orientación astronómica sugerente, que a la vez eran perpendiculares al río", explica.

En Pascua podría haber ocurrido algo parecido pero se necesita "un estudio a fondo".

Una peculiaridad de los 'ahus' es que la mayoría están colocados de forma que las estatuas dan la espalda al mar, lo que en principio sugiere que la orientación dominante es la topográfica.
Los 'moais' miraban al poblado de sus descendientes, pues se supone que son estatuas de grandes jefes muertos.

Sin embargo, los investigadores encontraron "connotaciones arqueoastronómicas interesantes" en estatuas situadas en el interior de la isla, de las que una está "claramente" orientada hacia las Pléyades y otras hacia la constelación de Orión.

Último soberano

La idea de que los 'ahus' y sus 'moais' están orientados hacia las estrellas parte de las investigaciones que sobre el terreno ha hecho el antropólogo Edmundo Edwards, que reside en Pascua, pues está casado con una nieta del último soberano aborigen de la isla.

Edmundo Edwards había oído las "ideas antiguas y la tremenda importancia" que dan los ancianos de Pascua a las estrellas y, sobre todo, a las Pléyades, que ellos llaman 'matariki' (pequeños ojitos), y al Cinturón de Orión, 'tautoru' (los tres bellos) "pero al Sol no le prestaban mucha atención".

Para los habitantes de Rapa Nui, las Pléyades indicaban el principio del año en el mes de 'Anakena', cuando salían al amanecer, y marcaban en su última visión de la tarde la estación de 'Hora nui', la mejor del año, cuando se abría la temporada de pesca y se realizan rituales en honor de los antepasados frente a los 'ahus' con sus 'moais', y estaba prohibida la guerra.

Belmonte: “Los moais podrían esta orientados astronómicamente”

Quantcast
<![CDATA[//><!]]>
-->
Las enigmáticas esculturas de la isla de Pascua , los moais , podrían estar orientados de forma consciente hacia determinadas estrellas, más importantes que el Sol, para la civilización Rapa nui, ha afirmado el astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias  Juan Antonio Belmonte. El investigador ha hecho, junto con el antropólogo de la Universidad de Chile Edmundo Edwards , “una reinterpretación arqueoastronómica” de los ahus -las plataformas ceremoniales sobre las que se erigen los moais, para lo que estudiaron unos 30 de esos emplazamientos.
Belmonte ha precisado que hay más de un centenar de ahus en la isla, por lo que habría que hacer un estudio estadístico “en detalle” para verificar que se orientaban en función de la astronomía y de la topografía, algo similar a lo que, para su sorpresa, encontró este arqueastrónomo en Egipto.

“Los egiptólogos decían que los templos estaban orientados hacia el Nilo y nosotros hemos hallado que los egipcios elegían lugares con una orientación astronómica sugerente, que a la vez eran perpendiculares al río”, explica. Los investigadores encontraron “connotaciones arqueoastronómicas interesantes” en estatuas situadas en el interior de la isla, de las que una está “claramente” orientada hacia las Pléyades y otras hacia la constelación de Orión.
Sistema de orientación
La observación de las estrellas es fundamental en el Pacífico para orientarse entre las islas, un papel “crucial” que pervive en Pascua a diferencia de Canarias, con mucho más relieve geográfico y con unos aborígenes de raíz bereber, con culto al Sol y la Luna. Una dificultad para la investigación es el hecho de que todos los moais fueron derribados en las guerras civiles que hubo en la isla en el siglo XVIII, y sólo comenzaron a ser reinstalados a partir de la década de los 50 del siglo XX.
Hay pocos lugares en los que se percibe un alineamiento hacia el Sol, y curiosamente uno de ellos es el ahu RA’AI -RA’A significa Sol- en un emplazamiento desde donde se produce la salida y puesta de Sol en el solsticio de diciembre sobre dos montañas significativas de la isla.
EL misterio de Rapa-Nui
Estatuas colosales en una isla del Pacífico

Extrañas estatuas de rostro enorme, grandes orejas, con las cuencas abiertas hacia el cielo, se yerguen en la soledad de Rapa Nui, nombre que los tahitianos dan a la isla de Pascua. Estos colosos hasta hoy constituyen un gran enigma & la arqueología.
Fascinantes vestigios de una civilización antigua poco conocida, estas grandiosas efigies son diferentes a aquellas que las demás islas del Pacifico, y los pascuenses mismos olvidaron su significado. El primero en verlas es el navegante holandés Rogeveen. El día de Pascua de 1722, desembarca en esta isla de origen volcánico, árida y pobre, que constituye el vértice extremo de la Polinesia. La fecha da su nombre a la nueva tierra.

Seiscientas estatuas de piedra volcánica
Muchas veces llamadas "cabezas" o "bustos", las estatuas de la isla, los moais, cuya estatura varia de uno a veintiún metros, representan sin embargo una silueta entera, Pero los rostros son tan desproporcionadamente grandes que el resto del cuerpo pasa inadvertido. Se han contabilizado alrededor de 600. Fueron talladas en toba, roca del volcán Rano Raraku. En la cantera escavada en la ladera del volcán, se encuentran hasta 200 estatuas no terminadas, sin que se sepa la razón del abandono de esta gigantesca obra. Las más antiguas parecen tener entre 2500 y 2600 años.
Los moais pueden agruparse en dos categorías. Los primeros se yerguen sobre la ladera del Rano Raraku y están recubiertos de símbolos. Los segundos adornados originalmente con unos sombreros cilíndricos llamados pukaos, fueron colocados sobre altares (los âbu , muros paralelos a la costa, de una altura de cinco metros) de espaldas a la playa. Fueron tumbados durante las guerras tribales del siglo XVIII.
En 1978, el arqueólogo pascuense Sergio Rapo descubre en el suelo inmensos ojos de coral blanco y de toba roja, invalidando la teoría según la cual las órbitas oculares de las estatuas habrían sido dejadas vacías a propósito.

Una civilización desaparecida
En el momento del descubrimiento de la isla, la población pascuense se divide en una decena de clanes distintos, sobre los que gobierna un rey. El primero de ellos habría sido un cierto Hotu Matua, quien llega con su mujer y sus compañeros desde otro atolón polinesio, como refugiados de una guerra. En el año 1950, el navegante noruego Thor Heyerdahl aventuró que los primeros habitantes de esta tierra fueron descendientes de los peruanos (hombres llamados "orejas largas") y que una segunda ola de inmigración llegó a la Polinesia justo antes del descubrimiento de la isla. Pero esta tesis no tiene mucho respaldo hoy en día, a pesar del éxito de la expedición de la Kon-Tlki en 1947, una balsa en la que realizó la travesía entre el Perú y la Polinesia, con el propósito de demostrar el origen amerindio de las poblaciones oceánicas.























La Isla de Pascua, tal como la descubrieron los navegantes del siglo XVIII.










La única certeza, en lo que concierne a los pascuenses, parece ser su parentesco con los polinesios.






















Pascuenses, ilustración del Viaje Pintoresco Alrededor del Mundo, por L. Choris en 1822.

Una treintena de soberanos sucedieron a Hotu Matua hasta 1862. Un segundo rey, o jefe militar, es elegido también todos los años, después de una ceremonia consagrada al culto de un Hombre-Pájaro, y que tiene lugar cada primavera. Esta consiste en una competencia donde cada hombre debe encontrar, antes que los demás, el primer huevo que ponen los esternas, golondrinas de mar, sobre el islote vecino de Moto Nui. El vencedor (cada concursante es representado por su servidor) toma entonces el nombre de Tangata Manu y encarna sobre la tierra al dios Maké-Maké, creador del Universo.
















Los ojos de las estatuas, encontrados enterrados en 1978 y colocadas en su lugar, acentúan el carácter grandioso de estos colosos.

La sociedad pascuense era compuesta esencialmente de pescadores y agricultores. Muy jerarquizada en el pasado, fue continuamente presa de luchas violentas y el canibalismo constituyó ahí una práctica corriente. Pero la gran redada de esclavos llevada a cabo en 1862 por los negreros peruanos diezmó prácticamente a toda la población. Hoy los pascuenses originarios han desaparecido casi totalmente, Isla de Pascua, con sus dos mil habitantes, es en la actualidad un departamento de Chile, que la anexó en 1888.

Los "rongorongo"
Como lo demuestra el descubrimiento de algunas tablillas de madera, llamadas rongorongo", que escaparon a la destrucción de los misioneros, los pascuenses conocen la escritura. Pero esta escritura permanece en gran parte indescifrada. Los textos huecograbados muestran caracteres alineados que forman palabras escritas de izquierda a derecha. Pero la línea siguiente está escrita en sentido inverso. También encontrarnos en los textos siluetas de hombres y de animales. Todavía se ignora si se trata de un alfabeto, de ideogramas o de jeroglíficos. Desde 1950, el científico alemán Thomas Barthel se consagra a descifrar estas tablillas, sin grandes resultados por ahora. Podemos ver que Isla de Pascua está lejos de habernos revelado todos sus secretos.





















Misterios pascuenses La función de los moais .
Es todavía un enigma y no es posible afirmar con certeza que se trate de monumentos erigidos en honor a los muertos o a los ídolos. Hay autores que estiman que estas estatuas habrían tenido como misión velar sobre la isla, pero el hecho que estén giradas hacia las tierras y no hacia el mar vuelve esta hipótesis poco creíble.
¿El vestigio de un continente perdido? La teoría de los continentes tragados por el Pacífico, de moda desde el siglo XIX, incluye a la Isla de Pascua. Desarrollando la idea de Philippe Sclater, quien acuñó el término Lemuria en el año 1850, Elena Blatvasky, fundadora de la Sociedad teosófica (1875), sostiene que los moais fueron construidos por los herederos de la Lemuria, un mundo altamente civilizado equivalente al de la Atlántida, pero situado en el océano Indico. El coronel Churchward ve en estos gigantes de piedra pascuenses los vestigios de la avanzada civilización de Mu, que se habría extendido desde el norte de Hawai hacia el sur. Una línea trazada desde la Isla de Pascua y las Fiji demarcaba su límite meridional. Una tesis invalidada por la geología y la zoología moderna. Para otros, la Isla de Pascua no pertenece ni a Mu ni a ningún otro continente engullido por el Pacífico, sino que habría sido una suerte de anticipo de la civilización atlante en el Pacífico.
Visitantes celestes . Los pascuenses actuales más o menos mestizados afirman que estas estatuas representan ancestros poderosos, iniciados y poseedores del maná, es decir, un poder mental particular. Esto indujo a algunos autores muy imaginativos a ver en ello la influencia de extraterrestres, altamente evolucionados, que habrían venido a iniciar a los autóctonos en el pasado. Para ellos, entonces, los moais serian una representación de los visitantes espaciales...




4. La pirámide de Keops
Un conservatorio de los conocimientos matemáticos

La más gigantesca construcción de la Antigüedad, clasificada por los griegos entre las Siete Maravillas del inundo, ¿es acaso la simple sepultura de un faraón imbuido de grandeza o se debe ver en ella la obra hermética de los astrónomos y matemáticos egipcios?
Desde su ascensión al trono, el faraón Keops (o Khufu) lanza la más colosal empresa de construcción de todos los tiempos su tumba tendrá la forma de una gigantesca pirámide. Escoge la meseta de Gizeh, al abrigo de las crecidas del Nilo, pero lo suficientemente cerca del río para que los bloques de piedra puedan ser transportados en balsas, y confía la obra a los arquitectos reales; el príncipe Hemiunu y el príncipe Wepenmofret.




Los Moais enterrados en la Isla de Pascua, tienen cuerpo y aparecen misteriosas inscripciones en ellos.


Hasta ahora la mayoría de los Moais de la Isla de Pascua, aparecían con el torso y la cabeza descubierta. Otros parecían ser únicamente una cabeza. La cuestión es que hasta hace apenas un año, a nadie se le había ocurrido que las cabezas de los Moais, pudieran ser Moais completamente enterrados al igual que los que aparecían desenterrados. La mayoría de los documentales sobre la Isla de Pascua y los datos empíricos sobre las misteriosas estatuas que se ofrecían al público, obviaban esta cuestión. (Lo cierto, por increíble que pueda resultar es que ya se sabía desde 1915). En concreto fueron  Katherine y William Scoresby  los que primeramente expusieran los diagramas de los primeros torsos de los Moais.
Pues la sorpresa, por obvio que parezca es que en pleno siglo XXI, hasta hace un año aunque ya se sabía desde 1915 que las cabezas de Moais emergentes en la isla, contenían un cuerpo bajo tierra, que en algunos casos supera los 8 metros de profundidad, nadie quería hacer publicidad de la excavación que se estaba llevando a cabo.

Naturalmente, ante semejante hallazgo, como siempre, comienzan las presiones de aquellos que consideran que es mejor mantenerlos enterrados, o tapar el hallazgo. Pero en este caso  los arqueólogos obviamente no están dispuestos a dejar de desenterrar el misterio. Así que  una entidad privada sin ánimo de lucro como es http://www.eisp.org/ ha asumido la competencia de llegar al fondo del asunto.
Igualmente, sucede con las misteriosas inscripciones que figuran en algunas de las figuras. Así las cosas. ¿Cómo es posible que no se haya comenzado con las excavaciones de semejante descubrimiento si como algunos aducen, ya se conocía desde hace casi un siglo?. ¿Tan poco interés revelaba para la comunidad científica un hallazgo de semejante envergadura?. Es extraño, pero la clave está en la profundidad de los Moais. Si se demuestra que la profundidad es de 8 metros en la excavación, estaríamos sin duda ante una antigüedad superior a 15.000 años, lo que nos colocaría en un evento con tsunamis próximo a la última glaciación, algo que sería incompatible con la existencia de escritura, al menos en base a los actuales axiomas Ortodoxos de la Ciencia.  ¿Acaso es esta la razón por la que se pretende datar a los Moais en la época del año 1500 de nuestra era?
Los datos no cuadran a juzgar por las evidencias, a menos que los enterraran, pero entonces no se explicaría por qué los que están descubiertos carecen de inscripciones y los que están enterrados presentan inscripciones y son de mayor tamaño que los que no están enterrados. No parece tener mucho sentido enterrar los más grandes y con inscripciones  que nadie leerá, y en cambio dejar al descubierto los de menor tamaño sin inscripción alguna.
La pregunta que se hacen los arqueólogos  una vez más es: ¿Por qué tanto empeño en no reconocer que las antiguas civilizaciones y determinados tipos de escritura, eran mucho más antiguos de lo que se pensaba?. 
Por el momento los datos de la escritura presente en los Moais y de los expertos que están intentando descifrar los textos, permanecen en el anonimato para evitar presiones, pero en palabras del director de la exploración:
La hipótesis más probable es que una ola gigante barrió la ex isla y su antigua civilización, que se perdió en las brumas del tiempo. Las estatuas no fueron enterradas, pero el paso del tiempo, el escombro y el polvo borraron a esta civilización, de la cual no se sabe nada. Se cree pudo estár el mito de la Atlántida y del continente cuyas leyendas resurgieron con este descubrimiento excepcional.
Con el tiempo conoceremos más detalles de los responsables de la excavación, y de la traducción de los textos encontrados en algunas de las estatuas que han desenterrado. Una cosa está clara. Demasiado peso y tamaño para mover las estatuas hace 15.000 años. Definitivamente otro gran misterio de la arqueología aún sin resolver.



Envergadura de los Moais enterrados y detalle de las inscripciones.


1 comentario:

super_korn9 dijo...

me acuerdo que tambien soñe una vez diurnamente pero no en lo del equilibrio, y pense, menos mal que este sueño diurno por lo menos conozco lo que es, aunque no sepa porque lo he tenido, me relajo que me resultara familiar, lo desconocido da mas miedo